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lunes, 4 de mayo de 2020

ALGO MENOS ESTÚPIDO





Anthony Bourdain se definía como entusiasta, un simple cocinero y en el último episodio de su vida, como un maldito feminista.

Hace unos días, exitoso y con 61 años, este hombre cometió suicidio y quise traerlo a colación no por sus viajes y su búsqueda insaciable del otro, no por su temperamento ni su cocina, no por su decisión final, sino por la que sería tal vez la última exploración que haría a una condición humana: a la masculinidad.

Debo decir que este tema no logro ni lograré, por lo visto, aterrizarlo con mis hombres cercanos. En nuestro contexto, parece que mi propia construcción de feminidad, madre, hija, amante, amiga, es la que me invalida a hablar de ellos, con ellos, porque a sus ojos no los conozco y es fácil que se sientan juzgados por mí, algo que sé que las mujeres también consideramos: ellos no saben, ellos nos juzgan, ellos no reconocen la violencia que ejercen en nuestra contra porque ellos no saben lo que es ser mujer. Así es como no nos escuchamos y menos nos ponemos de acuerdo. Ahora más que nunca, con la ola de violencia de género que se ha visibilizado en los últimos años, porque esa siempre ha estado ahí solo que ahora sí hablamos de ella, tenemos la tarea inmensa como comunidad de establecer nuevas relaciones entre mujeres y hombres [y atiendo este binarismo que aún rige el mundo porque repercute directo en la construcción de nuevos géneros y sexualidades], ya no únicamente amorosas, sino en el trajín de todos los días, al señalar el papel que ellos juegan en esta necesaria reestructuración, porque nosotras llevamos mucho tiempo hablando de nosotras, para nosotras, y así como todos los días hay acaso nuevas mujeres empoderadas, también hay nuevas, y más, mujeres violentadas y asesinadas.


Así pues, hasta este momento, Bourdain es considerado el rostro masculino del #MeToo, la voz de un aliado y compañero en este movimiento que surgió apenas el año pasado contra los abusos sexuales en Hollywood develados por un grupo de mujeres que denunció el acoso y los ataques sexuales de Harvey Weinstein. Una de estas mujeres es la actriz y directora Asia Argento, novia del chef y por la que se acercó al feminismo. Pero momento. Algo que siempre estaremos dispuestas cobrarles caro a los varones es esa idea de que para ellos solo son respetables sus mujeres cercanas, algo así como el todas son unas putas, menos mi mamá y mis hermanas, y junto con esto también que son los primeros que salen a “defendernos” de otros hombres, cuando ellos mismos, toda su vida, han sido agresores de otras mujeres, pero que no lo alcanzan a ver. Sus lágrimas de hombre, sus lamentaciones, son tan cortas, falsas y encubridoras de la violencia que siguen replicando. Ahí sí que están los famosos Nachos Progres. Ahí, si ustedes quieren, colocarán a Anthony.

Lo cierto es que por algo deben empezar a cuestionarse. Tal vez observar las injusticias contra las mujeres que aman los lleven a verlas cometidas en contra de todas las demás. No los excuso, hay cada patán. “Todos los hombres somos estúpidos”, me han dicho, medio para justificarse, medio para que los entienda. Sin embargo, pienso que toda la vida han repetido patrones de conducta, al igual que las mujeres, pero que repensar sus acciones viene con un salto triple de dificultad porque van solos, como los han enseñado a caminar por el mundo, ellos a los que no les está permitida la sensibilidad, a los que desconectarse de las emociones y de la empatía se les da de maravilla, por lo que encontrarse con su “interior” y pensar qué es ser hombre y qué ser mujer para resignificarlo es en muchas ocasiones un caso perdido, mientras que nosotras no podemos seguir hablando exclusivamente de machos agresores y mujercitas víctimas en un discurso muy cómodo que no propone nada pero sí estereotipa todo.

Entonces, al saber de la violación que padeció Asia y con la explosión del movimiento, Anthony buscó el camino para cuestionarse las formas en que se había estado relacionando con mujeres y con hombres, siendo estos el público al que quiso dirigirse específicamente: “Claramente estamos en un momento de la historia en el que todos, independientemente de nuestras intenciones, tendremos que mirarnos a nosotros mismos y ver qué rol cumplimos en el pasado, qué cosas vimos, ignoramos, decidimos aceptar como normales o simplemente omitimos”. E hizo bien. Recurrió a lo que las feministas por mucho tiempo hemos estado solicitando de los caballeros: hablen entre ustedes, sean capaces de señalar y reprender las violencias en las que incurren, como un parteaguas que los impulse a replantearse las construcciones masculinas. Es poco lo que nosotras podemos hacer por ustedes si todavía tantos nos siguen viendo como el objeto perfecto de dominación, y es por eso que a veces lo único que nos dejan antes que dialogar es defendernos. Estuvo tan participativo en el tema, que el cocinero hizo lo que hasta entre niños está mal visto, y sin empacho señaló a dos de sus colegas por conductas inapropiadas, de los que muchas veces antes se había expresado con admiración: “Estoy enojado y lo he visto de cerca y he escuchado de primera mano de muchas mujeres [las agresiones]. […] Además, creo que estoy mirando hacia atrás en mi propia vida”. Quién sabe si en algún momento salga alguien a acusarlo también de agresor. Si no meto las manos al fuego por mi comportamiento, menos por el de otros. Bourdain de repente se descubrió parado en donde siempre había estado, envuelto de privilegios en una cultura de úsese y tírese que consume carne, toda, desde la cocina hasta los cuerpos, y se preguntó si él había sido un agresor, por qué había sido incapaz de escuchar a las mujeres que denunciaban violencias y por qué nunca inspiró confianza para que otras le hablaran de ello. Este hombre que pensó en la pobreza, en la devastación de las guerras, en las comunidades de la diversidad sexual, en la migración, en la lucha por la dignidad, aceptó que de tanto escuchar el discurso feminista a su alrededor ni siquiera lo atendía, no estaba en su radar.

En fin, muchos no llegarán a cuestionarse nada porque no tienen la mínima intención de participar de esto. Algunos, ojalá, lo harán como en un inicio empezaron las nuevas estructuras del pensamiento, a tientas, de a poquito. Quiero suponer que así comenzaron otros a plantearse las diferencias y similitudes entre razas y clases, por ejemplo, y con esto, las ideas libertarias iniciales. De mí, de una mujer, cualquiera que sea, con toda su feminidad a cuestas, un breve puñado lo atenderá, el que quiera escuchar, quizá. Si no, ya llegará un nuevo hombre que hable de sexualidad, de emociones, de los afectos y cariños que nada tienen que ver con el amor como lo concebimos, que hable de equidad y género desde lo masculino y de su papel en un mundo sin resistencias, con ideas nuevas y modelos sociales para compartir. Ahora entiendo la urgencia de Marta Lamas por mostrar en un coloquio feminista que hay hombres que piensan en feminismos. Peor hubiera sido el ataque de todos para ese “club de Toby” si un hombre “sin credenciales” hubiera organizado esas conferencias. Ya nos vi.

En menos de un año, antes de su muerte, Anthony Bourdain pensó lo que otros no en toda su vida, y la realidad es que no importa quién haya sido este hombre, sino su alianza. “¿Recuerdas cuando me preguntaste si era feminista y tenía miedo de decir que sí?”, le dijo a una amiga en entrevista para una revista, “Escribe esto: soy un maldito feminista”.

A Asia Argento el machismo le está cobrando el suicidio de su amado, su aliado, su roca, al señalarla como culpable de la determinación, pero les pasó de noche lo último que Bourdain dijo sobre ella: “Le estoy agradecido por su coraje e inspiración. Eso no me ilumina más que a cualquier otro hombre que haya comenzado a escuchar y poner atención. Me hace, espero, algo menos estúpido”.




@negramagallanes

sábado, 2 de mayo de 2020

DÉJATE SOLO EL SOMBRERO





Baby, take off your dress

Yes yes yes

You can leave your hat on

Joe Cocker





“A muchos el universo les parece honrado; las gentes honestas tienen los ojos castrados. Por eso temen la obscenidad. […] Cuando se entregan ‘a los placeres de la carne’, lo hacen a condición de que sean insípidos”, escribió Georges Bataille en su Historia del ojo, una novela considerada depravada, vulgar y obscena que intentó prestarme alguna vez un novio con quién sabe cuál intención, pero que no me permití leer en su momento porque me daba pena sacar el librito en público y tenerlo en casa.

Obsceno: adj. Ofensivo al pudor… ¿al pudor de quién?

Escena 1: Cuarto grado de primaria, el patio escolar de un colegio de monjas y en el centro un corrillo de niñas nerviosas escondiendo una Playboy. La dueña de la revista la sacó del cajón de su padre con el único fin de mostrarnos la verdadera anatomía masculina que no tenía nada que ver con la de los libros de texto, dijo convencida. ¿Cómo lo sabía?, quién sabe, pero intuyo que el morbo o la curiosidad tuvieron que ver más que alguna clase de educación sexual. Ella sabía que adentro había fotos de mujeres desnudas, por lo que creyó que también habría de varones. Obvio que no fue así. Y aunque nuestra mayor curiosidad no fue satisfecha, todas ahí descubrimos por primera vez la conformación de la geografía de nuestro sexo, con sus montañas, ríos, hendiduras y abismos.

Desde muy joven me resistí a hacer del porno un catalizador para mis deseos, por lo que mi acercamiento ha sido reciente, y he de decir que gratificante, sin embargo, aún ahora me cuesta trabajo no reír con las exageradas actuaciones, o sorprenderme de la flexibilidad de los participantes, todos esos detalles que no me dejan envolver en el meollo del asunto. Lo mismo con los desnudos. El disfrute de los cuerpos llega para mí al descubrir los pliegues y las texturas, no por observar sus colores, dimensiones o tamaños, distracciones que también inhiben el radar de mi voluptuosidad. 

Aunque si considero todas las diferencias sociales y culturales con las que las mujeres crecemos en comparación con los hombres, no suena tan descabellado, pues uno de los resultados de estas diferencias ha sido que no gocemos de las mismas oportunidades para explorar la erotización de nuestros sentidos y nuestro cuerpo, y con esto de la curiosidad sexual.

Escena 2: Entra un grupo de amigas a un bar para disfrutar de un chou de desnudos masculinos, estilo Solo para mujeres. Los hombres en el escenario bailaban gozosos I’m too sexy ante la mirada atónita de muchas y el griterío de otras. Algunos de ellos, después de sacudir el trasero, bajan del escenario para frotar su cuerpo con el de la mujer que tenga más cara de susto. Pasada la medianoche, un grupo del área de Reglamentos del Gobierno del Estado se atreve a interrumpir la tranquila tertulia al considerar el espectáculo como una falta a la moral y a las buenas costumbres. Close up a las caras desconcertadas de las mujeres y a las tangas de los varones. 

El director del Área de Reglamentos instó al Cabildo de Aguascalientes a emprender una labor legislativa para aumentar las definiciones acerca de la Zona de Tolerancia luego de la “aparente necesidad” (las comillas son mías) de crear cabarets dirigidos hacia el público femenino, dice la nota.

El municipio de Aguascalientes tiene una Zona de Tolerancia, donde, valga la redundancia, se tolera el trabajo sexual, así como el comercio erótico en bailes o exhibiciones corporales, pero exclusivamente para hombres. Para variar, la historia nos cuenta que son ellos, más que otras mujeres, los que han comercializado la sexualidad de estas en todas sus variantes lujuriosas, lo que quiere decir que tanto para el consumo como para la mercantilización, ellos son los únicos autorizados. Mi principal preocupación con este tema tiene que ver con todos aquellos que son obligados a participar en estos actos: niños, niñas, mujeres, trans, y en menor cantidad pero no por eso inexistentes, hombres que son víctimas de trata de personas para satisfacer las aberraciones mentales de seres asquerosos que sin escrúpulos envilecen inocentes, por lo que me pregunto: ¿qué ese no sería el punto a vencer de parte del Gobierno?, la deformidad sexual, la deshumanización y cosificación que sufren estas personas. Dejando este punto aclarado, continúo.

Habría que establecer el criterio bajo el cual el Estado piensa en el pudor y las buenas costumbres, si es que en Las Violetas -o sea, “la zona”- los únicos con permiso moral para ingresar y participar son los hombres porque se considera que las mujeres no tienen ni derechos ni deseos sexuales. Paternalista y controlador, encierra y esconde lo “perverso” bajo su venia, lo que hace un caldo de cultivo propicio para las drogas y el proxenetismo, es decir, el delito. Entonces, todas aquellas personas que gozan con la experiencia sexual saludable y que asumen por completo una conciencia plena y libertad de elección ¿por qué no pueden participar de estos beneficios que ofrece el Gobierno de la alcaldesa Teresa Jiménez? 

Escena 3: Una mano femenina con uñas largas y rojas sostiene y acaricia delicadamente un dildo. Lo roza con sus dedos, lo aprieta fuerte, lo unta en sus manos en un vaivén.

Si partimos de la idea de que los objetos no son sexuales por sí mismos, así sea un dildo, por qué omitir entonces que somos las personas las que sexualizamos los objetos y los cuerpos, tal vez el problema recae en la simplificación y animalización del nuestra propia sexualidad, porque, ¿qué tendría de denigrante que las mujeres pensemos en nuestros propios términos en cosas sexuales? Válgame dios. Esa escena mejor no porque las mujeres no podemos externar deseo, nos hace parecer a los ojos de otros como lujuriosas perras en celo a las que no deberían tocar ni las obscenidades verbales ni físicas. Incursionar en la experiencia nos volvería unas reverendas putas. Por eso nos matan.

El hecho de que todavía exista una exclusión en cualquier ámbito es prueba de que la discriminación ocurre en el imaginario y la realidad de las personas. La pulcritud social, en otras palabras, el decoro, está ceñida exclusivamente para nosotras. Explorar la curiosidad sexual saludable, sin tabúes ni condenas sociales haría que, de raíz, menos niñas y niños acudieran a ella por el simple morbo, que supieran defenderse de depredadores sexuales y a la par, ya mayores lograran ejercer su erotismo sin embarazos adolescentes. Los que actúan como censores de nuestros deseos y los catalogan como insanos solamente fomentan la ignorancia sobre las facultades sexuales del humano. Si las mujeres aprendemos a decidir, sin esperar la coerción de la sociedad sobre qué es lo que debemos querer, entender y desear en materia sexual, será nuestro el placer de ver, tocar, morder u oler sin remordimientos, al alejarnos del estereotipo de las mujeres abnegadas y sin ganas para el deseo por los juicios de otros que nos convierten en mujeres de una mentalidad morbosa, muy por debajo de las mujeres sanas en alguna escala moral de persona de ojos castrados, como dice Bataille, al que una vez desprecié no por mis gustos, sino por los valores morales de una comunidad que me recriminaría al descubrir mi lectura, y con ella, evidenciar tal vez mis deseos y perversiones. La escritora Siri Hustvedt escribió que de haber tenido interés de joven por el porno hubiera estado obligada acudir a salas de cines particulares (¿recuerdan el cine París en la céntrica calle Madero?), “comprar una entrada, hacer cola entre hombres furtivos y cachondos, y sentarme sola en una butaca desvencijada con manchas de semen secas. […] En otras palabras, habría tenido que estar loca.”

Escena 4: Una noche, mis amigas y yo salimos a un bar infame y cucarachiento de cuyo nombre no quiero acordarme, puesto que ahí se presentaría el Diablo, el stripper masculino más cotizado de esas fechas. Para cuando su sombra apareció a lo lejos y subió al escenario tengo que confesar que reí, pero más de pena ajena que de gozo: alto y más bien escuálido, revestido en una larga y chafa capa roja, botas metaleras, torso desnudo y un pantalón mal cosido que a leguas dejaba ver los botones laterales que se desprenderían en el contoneo, el Diablo procedió a moverse, se quitó la indumentaria y soltó su larga y frondosa cabellera ante el ruido ensordecedor de las presentes. El demonio cargaba mujeres, se frotaba en sus cuerpos, meneaba el culo enfundado por una tanga roja satín y lanzaba miradas de millón con unos pupilentes blancos para, supongo, enfatizar su condición demoníaca. Y yo, hipnotizada, no podía dejar de ver su pecho, axilas y piernas, cubiertas por unas púas gruesas y gordas que no se había rasurado en muchos días. Pero esto no es como en The Full Monty, grité ahogada en el ruido, ¿por qué no baila mejor You can leave you hat on? ¿dónde están los cuerpos rechonchos y peludos que me encantan?



Cada quien con sus deseos.

miércoles, 11 de marzo de 2020

LA BUENA MAGISTRADA POR SU CASA EMPIEZA





Entrevista con Gabriela Espinosa Castorena, magistrada presidenta del Poder Judicial del Estado de Aguascalientes


“Voy a seguir impulsando el juzgar con perspectiva de género, creo que ahí siempre nos hace falta la capacitación, nunca sobra, en todos los temas, pero específicamente en juzgar con perspectiva de género hemos avanzado mucho, los jueces ya tienen una visión distinta, pero nos falta mucho que valoren con la perspectiva desde la vulnerabilidad que hay en la mujer, en las niñas, en las adolescentes”


En 2019, Equis Justicia para las Mujeres realizó la investigación Unidades de Género en el Poder Judicial: Informe sobre su estructura y funcionamiento a nivel nacional, en la que destaca que “Unidades de Género son órganos especializados dentro de los poderes judiciales, cuyo fin es ‘asegurar que la institucionalización de la igualdad de género y los derechos humanos sean pilares fundamentales en la toma de decisiones que, tanto administrativamente como en la impartición de la justicia, se llevan a cabo día a día’”.
Señala también que “Las actividades programadas y realizadas por las Unidades de Género son de alcance limitado, la mayoría reducidas a la capacitación. Además de que, en muchos casos, incluyen actividades que no van acorde con su fin, como las siguientes: a. Recursos humanos: organización de eventos deportivos, culturales y de integración; coordinación de horarios; licencias y servicios de guardería de los poderes judiciales”. También destaca que por su diseño institucional, las Unidades de Género no tienen la fortaleza, pues están situadas en posiciones muy bajas en el organigrama de los poderes judiciales estatales, lo que limita su potencial de impacto. 
La Unidad de Género y Derechos Humanos del Poder Judicial de Aguascalientes no cuenta con presupuesto exclusivo para desempeñar sus funciones, está integrada únicamente por la titular y una auxiliar, tampoco cuenta con métodos de evaluación del trabajo que se desempeña ahí, y aunque cuenta con un plan de trabajo, no es público.


LJA.MX agradece la entrevista a la magistrada presidenta Gabriela Espinosa Castorena, quien comentó que fue en 2014 cuando se creó la Unidad de Género del Poder Judicial del Estado de Aguascalientes, y la firma del pacto para introducir la perspectiva de género. También participó de la charla Rosalba Ramírez Salazar, titular de la Unidad de Género.

Tania Magallanes (TM): Es usted la segunda mujer que llega al frente del Poder Judicial como magistrada presidenta, ¿Cuáles son los logros, avances y obstáculos que ha tenido a lo largo de su carrera?

Gabriela Espinosa Castorena (GEC): Tal vez soy una persona muy positiva y considero que obstáculos como tales no he tenido. Yo tengo casi 32 años en el Poder Judicial, este tiempo he tenido un crecimiento fabuloso para mí persona, como profesionista. Yo inicié en 1987 dando mi servicio y me gustó mucho lo que es el servicio público, la vocación de servicio y ayuda a quien llega con problemas.

Dije: “esta vida es de retos”. Mi examen para llegar a magistrada presidenta ha sido mi trayectoria, mi experiencia, mi conocimiento, yo creo que también la actitud que uno tiene al dirigir a uno de los tres Poderes del estado, una responsabilidad enorme, grandísima, pero que creo, soy privilegiada por estar aquí. Mi equipo de trabajo está muy comprometido, son los que me hacen fuerte.

TM: ¿Ha sido difícil estar en un mundo que es de hombres?, el Poder Judicial ha sido históricamente conformado por lo masculino.

GEC: No soy pesimista, soy una persona que siempre trata de sacarle provecho a las cosas que pasan y que digo “las tengo que superar”. En el Poder Judicial no se da esa situación, yo no la he vivido, no sé si le pregunte a otro servidor público que haya sentido eso, aquí todo es por oposición, pero yo no he visto que a una mujer o a un hombre lo hagan menos, si pasamos el examen nos quedamos, sino habrá otra oportunidad, se lo digo ahora porque yo lo aplico y así lo viví yo, yo le puedo compartir que no me he sentido menos o relegada, que no me permitan llegar porque soy mujer.

TM: Acaba de entregar su segundo informe de labores en donde presentó que hay paridad de género en número de jueces y juezas, ¿esto es una garantía de que se imparta justicia con perspectiva de género?

GEC: Son 7 magistrados, son 4 hombres y 3 mujeres. En relación con los jueces, tenemos 50% de hombres y 50% de mujeres, pero somos 18 jueces y 18 juezas, pero sin darnos cuenta, de verdad se lo digo, porque cuando en el Consejo de Judicatura estamos frente a un proceso de selección, vemos perfiles, capacidades, conocimientos, pero nunca vemos si es hombre o mujer, y sin querer estamos al 50-50.

TM: ¿Cuál han sido las acciones para erradicar los estereotipos en el Poder Judicial?

Rosalba Ramírez Salazar (RRS): Uno de los primeros logros que se obtuvieron son las licencias de paternidad por diez días. Aparte de las licencias de paternidad se ampliaron los derechos de las mujeres, si tenían parto múltiple, si había alguna complicación al momento del nacimiento si la mamá fallece, el periodo que se le otorga a ella se le otorga al papá para que cuide a su hijo.

GEC: En parto múltiple se estableció hasta 30 días más de incapacidad con goce de sueldo, sí hemos tenido casos donde nos solicitan esa licencia de maternidad por parto gemelar.

TM: ¿Capacitaciones?

GEC: Hemos hecho algunos eventos, no el año pasado, sino el antepasado, sobre todo el tema que a mí me preocupa mucho y que voy a seguir impulsando el juzgar con perspectiva de género, creo que ahí siempre nos hace falta la capitación, nunca sobra, en todos los temas, pero específicamente en juzgar con perspectiva de género hemos avanzado mucho. Los jueces ya tienen una visión distinta, pero nos falta mucho que valoren con la perspectiva desde la vulnerabilidad que hay en la mujer, en las niñas, en las adolescentes. Las capacitaciones están relacionadas con los derechos humanos, nos falta mucho conocer todos los instrumentos internacionales que se han emitido en este tema de perspectiva de género y derechos humanos y no nada más conocerlos, sino también aplicarlos.

TM: ¿Hay un presupuesto exclusivo para la unidad de género?

GEC: No. Es un tema que también tenemos a futuro, cuando yo tomé la ministración del Poder Judicial, la licenciada Rosalba estaba ella solita como encargada y hacía de todo, iba para acá, para allá, a reuniones. Este año ya le pusimos una auxiliar, estamos trabajando todavía más porque sí, también la falta de recursos. Pero no tenemos un presupuesto específico, viene de manera general, la verdad casi todo se va para recurso humano, y queda muy poco para cuestiones administrativas, sin embargo hemos estado creciendo poco a poco, yo creo que hemos crecido mucho específicamente en cuestiones de género.

TM: ¿Cuántas personas integran la unidad?

GEC: La titular y su auxiliar.

TM: ¿Cómo se evalúa el trabajo que realizan en la Unidad?

GEC: No, yo creo que la evaluación son los informes que tenemos que estar rindiendo ante diferentes autoridades, la Suprema Corte de Justicia, tenemos que estar informando que acciones hicimos durante el año, tenemos como un mínimo de acciones, pero una evaluación como tal no. Yo creo que la evaluación nos la hacemos nosotros mismos en la medida en que vemos qué hemos hecho, qué nos falta, qué acciones tenemos que implementar .

TM: ¿Hay un plan de trabajo?, ¿es público?

RRS: Sí tenemos, no es público. Precisamente se está trabajando en la actualización de los micrositios, uno de los objetivos es que la Unidad de Género cuente con un micrositio y ahí se va a estar subiendo toda la información. 

TM: ¿Cómo se realiza un diagnóstico interno para saber cuáles son las necesidades en materia de género?, no sólo en cuestiones administrativas, sobre todo en juzgar, que es lo que impacta en la sociedad de Aguascalientes.

GEC: Estamos trabajando con un programa en donde debemos de detectar todas las sentencias que se dictan con perspectiva de género, porque esos datos nos los piden, debemos de tener cuántas sentencias al año con perspectiva de género, estamos trabajando en ese tema porque también es una forma de medir qué tanto estamos trabajando con perspectiva de género. Por medio de la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia hay un presidente en este caso de Coahuila encargado de este tema en lo nacional, cada que tenemos reunión, cada tres meses, el presidente de cada comisión nos da la pauta, luego manda llamar a los enlaces, hacen reuniones periódicas para que todos los poderes judiciales vayamos por el mismo camino, si se implementa una acción tenemos que replicar en todos los estados, porque son acuerdos tomados a través de la conatrib que hay que cumplir, esa también es una forma de medir lo que estamos haciendo en materia de igualdad.

TM: El Consejo de la Judicatura Federal aprobó la creación de una unidad de atención y combate al acoso sexual, ¿hay algo similar en la unidad de género en el Poder Judicial del Estado?

GEC: Hemos impartido cursos, en eso hemos trabajado un poquito más, sí se han dado cursos de capacitación a todo el personal, desde intendencia hasta magistrados, jueces, en el sentido de no solo erradicar, sino cómo prevenir el acoso laboral, la violencia laboral. Yo creo que estas capacitaciones son muy buenas porque hemos escuchado muy buenos comentarios, hemos implementado otros cursos para hombres y mujeres en cuestiones personales.

RRS: Le llamamos el Taller de Relaciones Saludables y ha tenido muy buenos resultados.

GEC: Luego nos encontramos con un poquito de desinterés, de renuencia, pero luego toman el curso y dicen: “qué bueno que venimos”. Les pedimos que lo platiquen con sus compañeros porque luego vamos a abrir otro para que lo tomen con un ánimo distinto. La licenciada Rosalba se encarga de tener un poco de más presencia en todas las áreas del Poder Judicial. Otra de mis metas en la presidencia, y espero algún día lograrlo, ojalá que pudiera ser en este año, es tener sicólogos para que den terapia al personal del Poder Judicial, aquí se maneja mucho estrés, no se diga en materia Familiar y penal, oral, lo platiqué el otro día con el director de Sicología, ya me hizo un proyecto, afortunada o desafortunadamente todo implica presupuesto a mi sí me gustaría que este año pudiéramos hacer algo, porque al personal también le exigimos mucho pero también necesitamos cuidarlo. El año pasado hicimos cursos de Manejo del Estrés. Como yo fui juez familiar sé lo estresante que es tener la carga de resolver si el niño se lo damos en custodia a la mamá o al papá, es muy complicado, se manejan niveles de estrés muy altos. Ahora que llegué yo a la presidencia les organizamos un curso de estrés a los jueces familiares y de oralidad, se los dió el doctor Héctor Grijalva, a raíz de eso los noto como más unidos entre ellos, sus relaciones como jueces son más cercanas, no porque antes fueran malas, sino que cada quien se mete en su juzgado, dio muy buenos resultados. 

TM: En la CDMX la Suprema Corte de Justicia estableció que de facto no se entregue la custodia de los hijos a las madres, precisamente para eliminar estereotipos de género, ¿aquí se ha tocado el tema?

GEC: Aquí aplicamos lo que dice la ley, lo que dice la Suprema Corte pero el entorno de los hechos también, si tenemos dictámenes sicológicos favorables o desfavorables pues obviamente que el juez va a resolver conforme a lo que tiene en su expediente, pero siempre con esa sensibilidad y el privilegio hacia los derechos de los niños. Es muy complicado, a veces los expedientes son fríos, pero ahí es donde uno como juez debe estar sensible a las necesidades o problemas que tienen las partes. El juez aplica lo que la ley dice, con la sensibilidad que la debe de caracterizar en materia familiar y siempre privilegiando los derechos de los menores.

TM: ¿Y respecto a las pensiones alimenticias?

GEC: Es un tema muy complejo, es un tema en el que le pudiera platicar tres horas en relación con esto, pero lo que yo sí le puedo asegurar es que aquí en el Poder Judicial se han tomado todas las medidas, mecanismos, o los procedimientos para agilizar el pago de la pensión alimenticia, tan es así que ya tenemos años en donde una persona, sea hombre o sea mujer, puede comparecer al juzgado quinto de lo familiar y solicitar el pago de alimentos, no necesita que un abogado le haga su demanda. Ahí hay alguien que le toma su comparecencia, la firma e inmediatamente la canaliza al juez. Hay varias cuestiones que sí me gustaría que tomáramos en cuenta, la carga de trabajo que tienen los jueces, pero aún así, la cuestión de alimentos es siempre urgente. Cuando yo era juez, me acuerdo que primero veíamos testigos para acreditar la necesidad, para acreditar la capacidad y lo mandábamos notificar, que si se escondían; ahora ya no necesariamente necesitan los testigos, los jueces decretan una pensión alimenticia inmediatamente, no todo el atraso es por los jueces, en mucha medida es porque a veces, las personas evaden esa responsabilidad de diferentes maneras, personas que dejan el trabajo con tal de no pagar, personas que se cambian de domicilio para que no los encuentren, personas que se van del estado y ante eso los jueces no pueden hacer nada y es algo que a veces las personas no lo comprenden porque entiendo y me pongo en su lugar que para ellas lo más importante es pues la necesidad que tienen para la manutención de sus hijos, es un cúmulo de situaciones que no necesariamente son atribuibles a un juez. Es un tema muy complicado porque aquí los que quedan desprotegidos son los menores.


Al inicio de la conversación, la magistrada presidenta nos compartió algunas de las acciones en materia de igualdad y equidad:

*En este segundo año se implementaron acciones para lograr la institucionalidad de la perspectiva de género, es un tema con el que yo, la verdad, estoy muy comprometida, porque siento que debe haber igualdad entre hombres y mujeres. Antes de que yo llegara a la presidencia, tenía yo la Comisión aquí en el Poder Judicial, precisamente ante la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia de toda la República, cada estado tenía un magistrado nombrado para hacerse cargo de este tema y yo era la encargada aquí en Aguascalientes. 

*En septiembre del 2019 se impartió un curso-taller denominado Juzgar con perspectiva de género, para dar cumplimiento al mandato constitucional y hacer efectivo el derecho a la igualdad y no a la discriminación. Este año tenemos programados algunos otros.

*El año pasado modificamos la denominación, anteriormente se llamaba Unidad de Igualdad y Género, lo modificamos por acuerdo de pleno, ahora se llama Unidad de igualdad y género y de derechos humanos, ya está más amplia, se reasignaron y ampliaron las facultades , entre ellas, brindar apoyo al Supremo Tribunal de Justicia para implementar una política de igualdad de género y de derechos humanos.

*Instalamos el primer lactario en el Poder Judicial. 

*El 7 de noviembre el Poder Judicial, junto con la Fiscalía y el IAM firmó un convenio de colaboración en materia de derechos humanos de las mujeres y eliminación de la violencia de género, a fin de consolidar un trabajo institucional. 

*Hemos trabajado mucho con la difusión del tema para efecto de sensibilizar, el Poder Judicial se sumó a la campaña 10 días de activismo contra la violencia de género, en estos días, el personal portó el lazo naranja, se iluminaron de color naranja los edificios del Palacio de Justicia, se colocaron pendones con el símbolo de unión y apoyo a la concientización en contra de la violencia hacia las mujeres y niñas.

*También por primera vez se proyectó la película En el tiempo de las mariposas, como herramienta de sensibilización en materia de violencia de género. 

*Para finalizar la campaña del año pasado, el personal participó en una sesión fotográfica en la que se formó un lazo color naranja, reflejando que al unir voluntades se logrará contribuir a erradicar la violencia.

*En la página de Facebook del Poder Judicial se publican las fechas conmemorativas en derechos humanos, cuidando que las imágenes estén libres de estereotipos de género.



*El mapa de género del Poder Judicial contempla el 61% de mujeres servidoras públicas y un 38.67%. 591 mujeres, 372 hombres.

jueves, 12 de diciembre de 2019

CIBERACOSO: LO VIRTUAL ES REAL, EXISTE Y DAÑA



















Entrevista Olimpia Coral Melo/Impulsora de la Ley Olimpia



+“Desgraciadamente pensamos que lo digital no es real, que no daña y que no mata, entonces pensamos que el espacio virtual o las redes sociales no son reales, ese es el primer tabú que hay que romper cuando hablamos de derechos de cuarta generación”
+La Ley Olimpia es una lucha más allá de cualquier cambio legislativo, es una lucha por el reconocimiento de los espacios digitales
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El gran tema es que hagamos cosas con placer, no para complacer, placer sí, pero el nuestro, por primera vez en la vida, que seamos nosotras las que disfrutemos nuestra autonomía y nuestro cuerpo
El 3 de diciembre, la Cámara de Diputados aprobó la Ley Olimpia en la CDMX, que se adiciona una fracción VI al artículo 6 de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, y establece que la violencia digital consiste en aquellos actos de acoso, hostigamiento, amenazas, insultos, vulneración de datos e información privada, divulgación de información apócrifa y mensajes de odio. También es considerada violencia digital la difusión de contenido sexual sin consentimiento, como textos, fotografías, videos y datos personales, sean verdaderos o alterados, así como las actividades realizadas a través de las tecnologías de información y comunicación, plataformas de internet, redes sociales, correo electrónico y apps.
Este delito tiene una sanción de cuatro a seis años de prisión y una multa de entre 42 mil 245 pesos y 84 mil 490. Estas penas se agravarán cuando la víctima sea familiar hasta tercer grado o haya existido una relación sentimental o de confianza entre víctima y victimario. Cuando el Ministerio Público identifique violencia digital, ordenará de maner inmediata a las plataformas digitales la interrupción o bloqueo y destrucción del contenido.

Olimpia Coral Melo es la impulsora de esta reforma. De visita por Aguascalientes, invitada por el Instituto Tecnológico de Pabellón a dar una conferencia en el mes de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres (noviembre) con alumnos y catedráticos sobre la violencia digital, LJA.MX la entrevistó: “Al principio, tú sabes, [los alumnos] van voluntariamente a fuerzas, pero al final salieron con otra perspectiva sobre la violencia digital, platicamos sobre esos impactos que hay, sobre todo, en la coparticipación y complicidad, cuando no son los que difunden los contenidos íntimos, pero sí los que le dan like, justo esta violencia se da mucho en estos ambientes estudiantiles y que somos las mujeres jóvenes las que más la vivimos”.

Tania Magallanes: Una aseveración constante entre las personas es que la violencia digital es diferente a la que se vive en la realidad.

Olimpia Coral Melo: Realmente es la misma violencia, lo que pasa en el espacio offline se traslada al espacio online, y es igual de sistémico, la misma desigualdad, las mismas condiciones de hipersexualización de nuestros cuerpos, las mismas condiciones de violencia, la revictimización a las mujeres, en los espacios tangibles y digitalizados, entonces parece que es con más saña porque al momento de ser digital no se queda sólo en la escuela o en el acoso callejero, pues se queda permanentemente en internet, al final no es que la violencia digital sea “otra” violencia o una violencia diferente, sólo es una extensión de la violencia sistémica que se vive en todos los espacios.

M: ¿Cómo has visto la recepción de este tema?

OCM: Sigue habiendo morbo y la narrativa de hablar de sexo online, de decir que las mujeres tenemos la culpa porque ‘para qué te dejas grabar’, todo acabaría si las mujeres no se dejaran grabar, si las mujeres se dieran a respetar, todavía está esta cultura machista, pensar que las mujeres son violadas por cómo iban vestidas, que son abusadas sexualmente por cómo se comportan, por lo que toman, porque salen, al final daña los espacios digitales porque justamente es ahí es donde dañan, justamente por eso todavía le llaman pornovenganza, una cultura machista basada en el placer sexual y venganza porque algo hiciste para que se vengaran de ti.

TM: Estás promoviendo un tema del que poco se había hablado.

OCM: Es que la Ley Olimpia no es una reforma, no es un texto en específico, no es le quito una coma, le pongo otra, le quito una pena y le quito otra, el tema es que es una causa, es una lucha más allá de cualquier cambio legislativo, es una lucha por el reconocimiento de los espacios digitales, por la dominación de las tecnologías una lucha por la no revictimización, no queremos que todos estén en la cárcel, queremos que no haya más víctimas de esta violencia, al menos en México. Si mi caso está dando para hacerlo visible, para darle agenda al gobierno, que nunca lo habíamos pensado que los gobiernos de los estados iban a estar hablando de violencia digital, es una agenda que hemos puesto las feministas, las activistas, no es como que salió de la nada, salió de la sociedad civil, no salió de los partidos políticos. No somos las únicas, aquí en Aguascalientes acompañamos a Angie Contreras que ha sido increíble, una gran activista, ha sido por ellas que esta ley hoy le está dando la vuelta al país.


La gente no conoce la historia que hay detrás de cada una de las imágenes que se difunden, de los contenidos, los video que suben a internet, que cada like, que cada compartir es una agresión, y que lo peor es que esta violencia puede acabar en un feminicidio, es una condición de violencia comunitaria cuando consumen estas imágenes, éstas que llaman páginas porno que a su vez son mercados de explotación sexual en línea, el hablar de esto ha sido difícil porque está normalizado que las mujeres son para consumo sexual del hombre, ha sido difícil hablarles desde una perspectiva victimal, digital, de género y feminista, no es lo mismo hablarle a las personas y hablarles de esto desde raíz, desde una raíz de un sistema patriarcal, porque siempre ponen una barrera, y tratamos de explicarles que la hipersexualización ha hecho que muchas mujeres ni siquiera denuncien porque no saben que son víctimas, no se asumen como víctimas, creemos que tenemos la culpa.

TM: También estás hablando de derechos humanos de cuarta generación, nuevos en relación con esta era tecnológica.

OCM: Desgraciadamente de nuevo pensamos que lo digital no es real, que no daña y que no mata, entonces pensamos que el espacio virtual, las redes sociales, no son reales, creo que ese es el primer tabú que hay que romper cuando hablamos de este tipo de derecho y ese tipo de condiciones, lo virtual es real, daña y existe, no es porno ni es venganza es violencia digital, que no sólo es la difusión de contenido íntimo, no sólo el ciberacoso son esas conductas que transgreden la dignidad, la privacidad, la intimidad de las personas, el internet es un derecho humano, entonces excluirte del espacio digital con tal de no vivir acoso es como si lo pasamos al espacio offline y le decimos a las personas no te compres un coche porque roban coches, entonces se transgrede el derecho a tener propiedad privada, definitivamente creo que es un cambio que se hace estructural, que no es la panacea, no lo vamos a lograr mañana, no con la reforma ya se va a acabar la violencia digital, el reto segundo es la impunidad, el reto segundo es la capacitación a las autoridades, y no capacitación por parte de personas que no tienen perspectiva, sino de una real, tangible, porque lo hemos visto en otros gobiernos, hay capacitación en perspectiva de género que la siguen dando los que violentan a las mujeres, los feministos y los aliados que se ponen sus moños naranjas o morados y hacen estos murales contra la violencia de género, pero traen pack en sus teléfonos celulares, pero no denuncian cuando agreden a una compañera, hay que hacer una cambio de raíz, justo eso tratamos de hacer, nos esforzamos muchos, vemos jetas de personas que les causa escozor ver esto, pero hoy por ejemplo, de los 150 personas entraron con una cara y salieron con otra, vale la pena hablarles, creamos estrategias de comunicación, y sabemos que justo así se hacen aliado, denunciando.

TM: ¿La Ley Olimpia habla de punición antes que de libertad sexual?

OCM: Tiene que ver mucho con el dominio de nuestros cuerpos, esta ley tiene que ser parteaguas para todos esos derechos, incluido el derecho al aborto, es una incongruencia que en los estados estén aprobando el derecho a la intimidad y que se niegue a decidir sobre nuestros cuerpos, cuando estamos hablando de que nadie tiene el derecho de compartir nuestra información sin nuestro consentimiento, pues también hablamos de esta cuenta pendiente. Creo que estamos aprovechando este momento histórico que en mi caso yo tuve el privilegio de tener una mamá que me ayudara, de tener una familia, hoy tengo el privilegio de tener todo un escuadrón de compañeras que hacemos fuerza, pero no es lo mismo en el caso de una mujer que vive en condiciones paupérrimas, a mí no me corrieron de mi casa, a las compañeras las corren de las escuelas, de sus casas, de sus trabajos, no me imagino en las condiciones que viven otras mujeres, el hecho de recorrer el país con mi caso es que sirva para visibilizar que estaba super sepultado, que se vea la afectación como algo real, perspectiva victimal, pueden venir organizaciones internacionales a moverle lo que quieran pero nunca va a ser con la perspectiva de víctima, no es que es que queremos castigar a las personas, hoy el estado le dice a las personas esto no está bien, no está bien que difundas contenido sin consentimiento, no lo hagas, no lo difundas.

TM: Sin embargo, la libertad sexual todavía está negada a las mujeres.

OCM: No estoy diciendo que frenemos nuestros derechos, hablar desde una cultura adultocentrista de nosotras las mujeres, ojalá que todas tuviéramos las condiciones para hacer sexting y de subir fotos cuando queramos, cómo queramos, 9 de cada 10 casos que tenemos en el Frente Sororidad son de menores que hacen sexting con un consentimiento manipulado de sus parejas, entonces el sexting, lo que debería ser un acto libre termina siendo un acto sin consentimiento o con sentimiento manipulado que abona a la cultura porno del placer masculino y no del placer femenino, los terminan haciendo las mujeres jóvenes adolescentes para complacer y no con placer, creemos que tenemos mucho debate sobre el sexting, porque no es un crimen ni delito, la mujeres no deben estar sentenciadas ni revictimizadas ni culpadas por hacer sexting, quien debe estar sentenciado y revictimizado y culpado son los que difunden sin nuestro consentimiento, podemos poner un anuncio en Aguascalientes que diga si haces sexting que sea consensuado, que sea libre, pero si difunden sin tu consentimiento ya es un delito, no sólo está mal y pobrecita mujer, no, es un delito, entonces es el segundo reto de esta parte.

TM: Siento que si no enfocamos el tema, habrá mujeres que estén temerosas de mandar una foto, y eso no abona a nuestro propio placer, ¿no sería frenarnos?

OCM: Replicamos nuestra propia tesis, para nosotras el sexting es un derecho sexual pero si lo vemos desde el adultocentrismo, si lo vemos tú y yo, no las niñas entre 9 y 10 años, 10 y 12 años, les dices hagan sexting como derecho sexual mientras el patriarcado se rasca la panza y dice claro, ‘hagan sexting’, entonces les estamos dando material gratuito para satisfacerse cuando a las niñas no les dices ten sexo o domina tu cuerpo y tu vagina, no hay condiciones para ellas, no existen las condiciones, por desgracia, ojalá lo hiciéramos con placer y no para complacer, entonces debemos replicar nuestra propia tesis, pero nunca en ninguna condición, así te hayan dado un preservativo y no lo usaste, nunca será culpa de las mujeres. Les preguntamos hace rato, cuántos de ustedes saben filtrar contenido, cuántos saben encriptar documentos, menos del 10% de la sociedad, entonces las mujeres no son culpables, la culpa es del agresor. En el caso de la violencia sexual en internet es igual, no existen las condiciones, es peligroso, desgraciadamente ellos manipulan todos nuestros derechos, buscan apropiarse de todos nuestros espacios, lo que tenemos que hacer es apropiarnos de todas las tecnologías ayudadas de todas las estrategias de empoderamiento y cuando somos adultas, si queremos andar encueradas o meternos un dedo a la nariz o a la vagina estamos en todo nuestro derecho porque estamos en un mundo donde hay mujeres a la que les cortan el clítoris para no sentir placer, el tema es hagamos cosas con placer no para complacer y menos a la cultura machista y falocéntrica del placer del hombre.

Placer sí, pero el nuestro, por primera vez en la vida, que seamos nosotras las que disfrutemos nuestra autonomía y nuestro cuerpo.

TM: Los hombres también sufren ciberacoso.

OCM: Claro, en diferentes condiciones, hoy las mujeres trabajamos ya en un proyecto legislativo para ellos, para hombres mujeres, inclusos a los que les moleste que se llame Ley Olimpia, no importa, no es el nombre de una mujer, es el dictamen de una reforma, aunque me parece muy curioso porque con la Ley Porfirio o la Ley Bonilla nadie dijo ¿por qué se llama Ley Porfirio, por qué se llama Ley Bonilla? Todo mundo fue a debatir el texto, nadie debatió el nombre, Olimpia, yo no le puse así, fue la inmediatez, las compañeras, a mí me dio mucho miedo cuando le pusieron así porque yo decía si le ponen Olimpia van a encontrar también mi video, así está mi video Olimpia Coral Melo, la gordibuena de Puebla, cada que alguien me buscaba en internet encontraba el video, incluso ahí va mucha reparación del daño, todo lo que se me negó en alguna ocasión, en la vida que tuve que cambiar, hoy buscas mi nombre y sólo encuentras la ley, ahora ya digo ‘ok, no está mal llamarse Olimpia’.

Y por otro lado, hoy estamos trabajando para que tampoco ellos vivan condiciones de violencia, el machismo no sólo afecta a las mujeres, ataca a los hombres, en todos los aspectos, solo que su idiosincrasia masculina no les permite ver que hay condiciones de desigualdad tan lógicas, en la hipersexualisación de nuestros cuerpos, que si ahorita, un hombre sale a la calle sin playera porque hace calor es solo un hombre que sale sin playera porque hace calor, y si la mujeres salimos sin brasier y sin playera no seríamos solo mujeres que salen sin playera porque hace calor, la hipersexualización de nuestros cuerpos no lo permite. Para muestra un botón, hace un año le subieron un video sexual a Zague, vivió difusión de contenido íntimo sin permiso, vivió ciberacoso, se dañó su intimidad, su privacidad, su dignidad, pero la percepción no fue igual que en el caso de Paty López de la Cerda, que también fue víctima de difusión de contenido íntimo, y ella, a diferencia de Zague sí grabó un video llorando y pidiendo que dejaran de compartirla porque de ella sí dijeron que no era moralmente aceptada para seguir trabajando en Tv Azteca, las condiciones son diferentes para mujeres y hombres, tanto que hoy Zague está haciendo mofa de ese video, un comercial de shampoo y ganando dinero con eso, entonces vemos que la afectación no es igual.


@negramagallanes

jueves, 5 de diciembre de 2019

PATRICIA MERCADO, SOBRE LOS DERECHOS DE LAS TRABAJADORAS DEL HOGAR Y LA NUEVA FORMA DE ENTENDER LA FAMILIA





+Existe un fuerte simbolismo al haber votado el Convenio 189 junto al T-MEC, al hablar de movilidad y migración, organización sindical y derechos de una minoría que no está siendo representada
+Patricia Mercado ha mantenido en el Senado la discusión sobre los permisos de paternidad
La senadora habló también sobre el reconocimiento del derecho a la movilidad, que se acaba de aprobar en el Senado




El viernes 13 de diciembre, la senadora por Movimiento Ciudadano, Patricia Mercado, estuvo en Aguascalientes para participar con una conferencia en el Encuentro de Paridad y Equidad organizado por LJA.MX. Antes de iniciar su participación conversó con algunas participantes del evento, donde destacó el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre los derechos de los y las trabajadoras del hogar, que en su exposición de motivos ante el Senado, Patricia Mercado defendió al mencionar que desde su escaño, “nada más quiero llamar la atención de la importancia de lo que nos acaba de comunicar, que Presidencia de la República ha mandado a este Senado la solicitud de ratificación del Convenio 189, que asegura los derechos de las trabajadoras del hogar. Se ha remitido a la Comisión de Trabajo y a la Comisión de Relaciones Exteriores, ojalá que se pueda trabajar lo más pronto posible para cumplir esto, que seguramente saca de la pobreza laboral a dos millones de trabajadores, la mayoría de ellos mujeres. Muchas felicidades. Sólo llamar la atención a que ha sucedido algo que estábamos esperando hace muchos años y que finalmente el Ejecutivo nos manda la ratificación de este Convenio”.

La senadora ha planteado este convenio desde los derechos para todos, sin embargo, ha impulsado desde cada uno de los temas en el Congreso de la Unión, proyectos con perspectiva de género: “En el mundo del trabajo está habiendo una revolución, una revolución del tipo de empleos, una revolución de los derechos que hoy necesitan las trabajadoras, los trabajadores y sus familias”, por lo que “hemos votado en los últimos meses distintas reformas legislativas que hablan de esta gran revolución de los derechos laborales”.

Patricia Mercado retomó el tema este viernes:

“La Reforma Laboral se publicó para garantizar los derechos de las trabajadoras del hogar, la legalización de este trabajo, pero firmar el Convenio 189 planteó que siempre quedan temas pendientes, como la edad mínima para iniciar con el trabajo son 15 años, son adolescentes, la Organización Internacional del Trabajo se mete a que los instrumentos del 189 van al punto del trabajo infantil, trabajo forzoso, cuidar a los más jóvenes de violencia y acoso en el trabajo doméstico, entonces algunos plantean que incluso es trata laboral que una niña viva en el domicilio en el que trabaja, puede ser incluso trabajo forzoso, [los menores] pueden trabajar, pero tienen que salir y regresar, cómo garantizar que estudien la secundaria, eso no está en la ley, no está en la reforma, entonces, el convenio obliga a atender eso, que deben tener un hogar donde regresar en la tarde, ahí hay un tema para trabajar arduamente”.

Sobre el pendiente que queda en el tema de Seguridad Social, Patricia Mercado comentó que la seguridad social para los y las trabajadoras del hogar quedó en un transitorio en la Ley del Trabajo, “se tiene que cambiar la Ley de Seguridad Social para que puedan tener todos los derechos, en este momento se está haciendo una prueba piloto (en la Ciudad de México), el convenio nos ayuda para que eso no se quede en el camino, ya encontraremos cómo meterlo, en el transitorio, una ley, hay un compromiso”.
Estableció que existe un fuerte simbolismo al haber votado este tema junto el Tratado de Libre Comercio, al hablar de movilidad y migración, organización sindical y derechos de una minoría que no está siendo representada: “Fue interesante haberlo votado junto con el Tratado de Libre Comercio, el adendum, porque el adendum es laboral, tiene que ver con la libertad sindical, la organización y contratación colectiva, la sindicalización, y el mayor clausulado del 189 tiene que ver con que los estados deben de promover la organización sindical de los y las trabajadoras del hogar. El adendum es cuidar eso, aquí no está muy clara las agencias de colocación de trabajadoras del hogar, todo tiene que ver con el 189. Decían que ya no tenía caso firmar el convenio, pero no, hay cosas que no están. En EU y Canadá no tienen ratificado el Convenio 189 y también habla de las trabajadoras del hogar migrantes, de garantizar sus derechos, eso va a ser muy importante porque la tasa de fecundidad en EU y Canadá está por debajo de los 2 hijos por mujer, o sea que más o menos hablamos de una sociedad que se reproduce bien, pero al parecer, la tasa de fecundidad va a ser más baja que eso, eso significa que los próximos años van a necesitar trabajos de cuidado, no hay reemplazo para ellos, van a necesitar en los próximos 10 y 15 años. Haber formado el convenio nos permite impulsar esto, aunque en 6 años se revise, que firmen también el convenio, porque esta movilidad laboral que van a tener las personas, sobre todo mujeres, en el marco del 189, México le va a poder a decir a EU y Canadá: ‘firma y vamos a respetar estos derechos de los trabajadores y trabajadoras del hogar migrantes, podemos hacer un programa de movilidad interesante, comprométete porque nosotros ya lo hicimos’; tenemos autoridad moral para decirles esto.
“Fue simbólico que el tratado de 900 mil millones de dólares que firmamos al mismo tiempo que firmamos por los derechos de uno de los sectores de la población de trabajadores más pobres, cada vez puede ser más fuerte. Va a ver una oportunidad para estas trabajadoras y trabajadores que implica que como país tenga una capacitación porque ‘naciste mujer y ya te toca ir a cuidar niños’, no, ya hay una capacitación laboral, Centros de Capacitación para el trabajo que hablen en general de los cuidados. Hay una Ley de Sistemas de Cuidados, una que apenas se va a votar, al sistema le cuesta mucho dinero, los estados deben estar dispuestos a pagar por los cuidados entre las empresas, también le tiene que entrar con horarios flexibles para hombres y mujeres, home office, uno o dos días de trabajar desde sus casas”.
Otra de las discusiones que Patricia Mercado ha mantenido en el Senado es sobre los permisos de paternidad: “Que no sean 5 días, que sean 15 cuando nace el hijo, la Organización Mundial de la Salud lo que recomienda es que el primer año tenga un cuidador primario, la mujer puede serlo, pero eso no significa que sea el centro de cuidado. Nosotros mandamos a los hijos a los centros de cuidado, guardería, estancia, lo que sea, a los 45 días para volver al trabajo, entonces, el términos de salud mental y física el cuidado primario es importante, entonces podría ser 6 meses hombres y 6 meses mujeres, pero no, es muy caro para las empresas trabajar con goce de sueldo, pero podemos pensarlo, hay una discusión en permiso maternos y paternos, hacerlos más largos en un inicio.
Reconoció que este tema se ha abordado desde diferentes instancias, como en el caso de la Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación: “A partir del 17 de noviembre surtió efectos una resolución de Conapred, que es vinculatoria, sobre que el Seguro Social tiene que darle guardería a los hijos de los hombres trabajadores, el Seguro Social tiene un déficit, hay mujeres que piden un lugar que no lo tienen, pero lo que vemos es una cuestión de igualdad, vamos a suponer que el hombre trabajador tiene una mujer que le cuida a sus hijos; a la mujer le damos guardería porque en teoría no tiene a nadie que le cuide a sus hijos, esto es una cuestión de discriminación, y esta cuestión está siendo interesante, también va a obligar al Seguro Social a crear más guarderías, e implica reestructurar la forma en que vemos a las familias, por eso tenemos que hablar de la jornada de trabajo de 8 horas, esa la ganamos hace 100 años, eso ya no nos sirve, las familias eran distintas, ahora hay otras realidades, ahora con estas nuevas tecnologías podemos hacer administración de tiempo, la OIT le llama autonomía del tiempo, todo cuenta, desde que los espacios públicos tienen que ser atractivos, salir de tu casa y que sean seguros, que tengas toda la tecnología, ya no es la casa de cada quién, en la calle de todos, el nuevo tipo de trabajo, que no sea sólo estar en la casa, salir a la calle, en un parque, ves a la gente, las ciudades tienen que ser amables, igual que en el trabajo, todo está relacionado con la seguridad, con la movilidad”.
La senadora Patricia Mercado habló también sobre el reconocimiento del derecho a la movilidad que se acaba de aprobar en el Senado, con una serie de reformas a la Constitución. Ahora, el Congreso de la Unión debe elaborar en un periodo de 180 días una Ley General en materia de movilidad y seguridad vial. El dictamen dice que: “Toda persona tiene derecho a la movilidad en condiciones de seguridad vial, accesibilidad, eficiencia, sostenibilidad, calidad, inclusión e igualdad”. También se le dieron facultades a los municipios para elaborar planes sobre estos temas:

“En el Senado acabamos de votar el derecho a la movilidad y seguridad vial, entonces, hicimos modificaciones a la Constitución, ahora viene las leyes sobre movilidad. Estas leyes coordinan competencias, los municipios tienen las suyas, que son el tránsito, los estados las de las licencias, el tema es cómo construyes un piso básico, un piso común, la señalética tiene que ser igual en todo el país, velocidad, alcoholímia, los niños, las armadoras, vender autos seguros, hacer un piso común y con la pirámide de movilidad ver que la prioridad es el peatón, la bicicleta, transporte público, al final el automóvil, la inversión, tiene que ser 70% basada en esta pirámide y 30% la infraestructura para automóvil. Por eso decía que tiene que ver con las ciudades, que invite a caminar y a pasear, por estar en el trabajo la gente se pierde de esto, son nuevos derechos que tienen que plantear”.

@negramagallanes

martes, 1 de octubre de 2019

VICTIMOLOGÍA








Imagínate un mundo de insumisas, así, sin someternos a la voluntad del otro, de las circunstancias, de la autoridad. Y pongo carita de haber descubierto una verdad, pero se me pasa a los dos segundos porque sé que todos somos víctimas de este sistema, prostituidos de una u otra forma, despedazados a cambio de algo, horas nalga-cuerpo para obtener un beneficio, chiquito aunque sea, envilecidos por los favores del otro, obtener dinero, amor, ¡estamos todos en este sistema capitalista, en este sistema patriarcal, por amor de dios!, levanto los brazos al cielo y me río yo sola. Víctimas.

Insumisa. Independiente, sin raza ni bandera ni trabajos ni propiedades de ningún tipo. Alejados de cualquier sistema, rebeldes, cuestionadores. Sí, suena bastante punk. Pero cómo ser muy punk cuando necesito comer, calzar, vestir. Mis carnes dicen cuánto me gustan las donas capitalistas y los amores ensalzados de telenovela. Cómo ser muy punk si no puedo decir ni hacer sin juicios, si mi lugar en el mundo está marcado, el más puro estado de sumisión señalado con mezquindad, a merced del Estado, en los dominios punitivos. Ningún punk verdadero puede estar ahí. Okey, reformulo, entonces soy una víctima. Lo llevo al extremo. Soy una víctima de las circunstancias. No voy a poder salir de aquí. Lagrimita.

Pero ¿qué es ser una víctima?

Víctima: personas que, individual o colectivamente, han sufrido daños físico o mental, sufrimiento emocional, pérdida financiera o menoscabo de sus derechos, como consecuencia de acciones u omisiones que violen la legislación penal vigente. Definiciones de diccionario jurídico. Cómo no saberlo: víctima es quien ha sido vulnerado de una u otra forma… [¿víctima es quien se ha sentido vulnerado?] Contundente: víctima es todo el que es perseguido o discriminado. Punto.

O víctimas de un accidente en auto, víctimas de cáncer, víctimas de sacrificios a los dioses. Qué complejo se pone esto.
VÍCTIMA QUE EXIGE LA REPARACIÓN DE DAÑOS. VÍCTIMA QUE MERECE SER ESCUCHADA Y ATENDIDA. VÍCTIMA QUE MERECE DEFENSA Y JUSTICIA. JUSTICIA PARA PRESERVAR EL CONTRATO SOCIAL, LA CONVIVENCIA. JUSTICIA LEJOS DE LA VENGANZA DE LA VÍCTIMA PARA PURIFICAR EL AMBIENTE SOCIAL, JUSTICIA PARA QUE LA VÍCTIMA NUNCA PIERDA JERARQUÍA Y PROTAGONISMO, PARA QUE LA OFENSA SEA REPARADA. REPARACIÓN DE DAÑOS. ¿O LAPIDACIÓN?, DIGO, PORQUE SI NO HAY LAPIDACIÓN NO HAY EXPIACIÓN [DISCULPE LA CACOFONÍA] Y GRANDES CALAMIDADES AZOTARÁN AL MUNDO. ¿QUIÉN VA A CUESTIONAR LA VENGANZA, SI ES EL PARADIGMA DE JUSTICIA? ¿QUIÉN MEJOR QUE LA VÍCTIMA PARA VENGARSE? ¿IMPORTAN ACASO LAS REACCIONES EN CADENA QUE DESATAN LAS VENGANZAS INTERMINABLES, OTRA Y OTRA Y OTRA Y OTRA? OJO POR OJO Y TODOS NOS QUEDAMOS CIEGOS.



Pero no. Estoy pensando en las víctimas. Dar categoría de víctima también permite dar sentido a los hechos delictivos. El narco, la corrupción, el machismo, la irresponsabilidad. La lucha es contra la criminalidad, a fin de cuentas, visibilizar que existe. Que afecta a todos, que la violencia es estructural. Por eso mismo hay que luchar contra el crimen. Erradicarlo para que ya no existan víctimas. Y si existen, de nuevo, que obtengan justicia. Porque ya pasamos ese medioevo en los que se aplicaban penas crueles, de la tortura física y espeluznante, mutilaciones, ratas, agua, iron maiden. Del maltrato al cuerpo pasamos al encierro corporal y mental, a los mecanismos punitivos contra el alma moderna. Lo que rifa ahora es castigar el alma. Que sufran sicológicamente, los condenados. Todo sea bajo la venia de los derechos… ¿humaqué?

Porque las víctimas deben ser tratadas con compasión y respeto a su dignidad. “Deberán tener acceso a la justicia y a la reparación del daño, y los gobiernos revisarán sus prácticas, reglamentaciones y leyes para que esto suceda”. Amén. Fin de la historia.



Ojalá.

Yo, que no puedo ser insumisa entonces soy una víctima del sistema y no he recibido justicia. Pobre de mí. Dos lágrimas corren por mi mejilla izquierda. Con la derecha, nada.

Victimización: fenómeno en el cual las personas se autotribuyen condición de víctimas y reclaman ser resarcidas por ello. El individuo victimista camina por la vida con la tendencia de judicializar lo cotidiano. Todos me la hacen a mí, todos me la pagan. Lo malo de esto es que en esta sociedad consumista de úsese y tírese, en este capitalismo salvaje de te compro-te vendes, llévelo a tres pesos, de banalizar los conceptos y apropiarse a lo pendejo de ellos, autovictimizarse empobrece los recursos de aplicación de justicia. ¿Y las víctimas? Bien, gracias, de su parte.

De por sí el Estado es el gran ausente.



Lo mejor de todo es que la víctima impuesta no necesita dar explicaciones -estoy sufriendo, qué no me ves-, es inmune a cualquier cuestionamiento y no necesita probar nada. Maldito sistema, te odio, todo es tu culpa. Si una cosa es ser víctima de una desgracia circunstancial de dominación o de violencia, otra muy radical es volverse víctima por estrategia. Mira qué bonita medalla, ¿la ves? Grande, brillosa, me coloca en el centro de las miradas. Bling-bling. Vulgariza mi demanda pero reluce tan chido.

Insumisas. Bien punk. ¿De veras alguien quiere ser una víctima? Una infantilizada y sin rastro de responsabilidad. Una invisibilizada bajo las lápidas ahora de lloriqueos. Una disuelta en el mar de conceptos. Víctimas todos en esta sociedad, buscando la manera de evadir nuestras responsabilidades, de asumir que todo lo que no nos conviene nos ataca, mientras que lo individual frente a lo general choca, se desvirtúa, se saca de contexto, desvanece las injusticias, hace que se pierda la lucha contra las violencias en la búsqueda del Paternalismo [con Pe mayúscula]. ¿Quién va a distinguir a las víctimas de las autovíctimas?

Imagínate un mundo de insumisas, me repito. Uno donde no estemos sometidas a nada, uno donde no necesitemos la palmada en la espalda, donde el sistema úsese-tírese, cómprame-véndome, mil varos pa usté, güerito, no nos empuje a ser víctimas constantes, donde definamos, defendamos, circundemos a las víctimas, esas que merecen la reparación de los daños, la justicia.

Insumisas, ¡por el amor de nosotras!, levanto los brazos al cielo y me río yo sola. Qué duro es ir contra el sistema, contra el Estado, contra dios. Qué duro es ser un verdadero punk. Alguien alcánceme un cuadrito de papel para mis lágrimas.





@negramagallanes