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viernes, 1 de mayo de 2020

AMOR ETERNO, LABORES PROPIAS







Mi madre sostuvo la economía de nuestra casa durante mucho tiempo con su máquina de coser. Fueron tiempo difíciles para ella y mi padre en una de las tantas devaluaciones en el país. La recuerdo sentada frente a su máquina en las noches, alumbrada con la lucecita que guía el camino de la aguja. Estudió en una academia de corte y confección en esta provincia, yo tanteo que a inicios de los 70. Ahí mostró su inteligencia y habilidad, por lo que se ganó una beca para estudiar diseño de modas en el antes DF. Mi abuelo, su padre, no la dejó. Se opuso rotundamente porque esa ciudad sería la perdición para su hija y no permitió que continuara haciéndose ilusiones.

Pero no voy a romantizar el aguante que vivió ante la presión para que no se fuera a la capital, ni las dobles y triples jornadas laborales desde su infancia. Fueron épicas y una chingadera para ella. Aun así, no es una víctima. Ha sabido vivir con lo que tenía y tiene, y como ella decide hacerlo. No voy a ensalzar tampoco su abnegación, la cultura y la sociedad la pusieron en ese lugar, con esa idea, con poquísimas oportunidades para decidir, y que al tenerlas no quiso tomarlas por obedecer no el mandato de su padre, sino uno más aplastante de estructura patriarcal.

Después, cuidar dos hijas, atender una casa con marido incluido y aparte coser ropa ajena. A pesar de necesitarlo, nunca quiso un trabajo que la hiciera permanecer fuera de su hogar muchas horas. A la mesa nunca faltó, ni falta, comida preparada por sus manos. Menos falta amor y entrega, una total, incondicional, olvidándose la mayoría de las veces de sí misma. A estas alturas, me pregunto qué habría pasado si hubiera podido decidir por ella.

Desde el carácter biológico-natural, el discurso de una maternidad llena de sufrimientos y satisfacciones por los hijos enaltece a las mujeres. En la estructura social, tenemos en las manos la encomienda de formar familias y personas. Nuestra importancia en la comunidad es tanta que mueve los engranes para anclarnos a una tarea descomunal, somos responsables de la integridad física y moral de los hijos, su crianza implica que seamos médicas, profesoras, cocineras, sicoanalistas, adivinas de tiempo completo. La historia nacional mexicana ha pintado la figura materna en el regazo de una virgen morena. Sin embargo, todo esto nos ha restado subjetividad. Nos ha relegado a no ser sujetos de derecho. Estamos obligadas a parir, estamos obligadas a sufrir por los hijos y la familia. Y aunque hemos avanzado en materia de igualdad, la maternidad sólo ha dado vueltas para retornar al mismo punto: del lado vintage está el quitarse el pan de la boca y del hipster, ahora, asumir los partos naturales o amamantar a pesar del dolor. Es lo “natural”.

Amor eterno e inolvidable, canta Juanga, sacrificio, dolor, es lo que reviste aún a las mujeres, tengamos o no hijos, porque la maternidad es el símbolo con el que todas nacemos y el rol que terminamos cumpliendo con los sobrinos, los amigos, los hermanos, con el marido (dice Marcela Lagarde). Nuestro amor de madre casi siempre está en todas las relaciones sociales que tenemos y si no es así, la nación nos lo demanda.



No solo ha sido el deseo, sino la necesidad, lo que nos ha incorporado al mercado laboral (la carga hace andar al burro, mi abuela dice) que no siempre es satisfactorio, pues persiste la brecha salarial respecto a los hombres, además de los bajos salarios y el no permitírsenos los lugares de altos mandos, sin olvidar que tenemos a nuestro cargo el trabajo reproductivo. Pienso en la máquina de coser de mi madre y que el mundo de la moda fue conquistado por los hombres, en su mayoría. O la máquina de escribir, que en lugar de darnos voz como creadoras, pensadoras, escritoras -tan pocas y tan firmes-, nos encasilló por mucho tiempo en el lugar de las secretarias, para darle voz a otros, a pesar de ser un empleo empoderador en un inicio. Ambas máquinas pudieron darnos manutención, pero no siempre un lugar destacado en el mundo.

No es gratuito que las mujeres aún no tengamos voz, por lo que es “normal” que los hombres continúen apropiándose de los discursos, figurando, apareciendo, dominando las altas esferas y disponiendo de nuestras vidas. En su libro Mujeres y poder, Mary Beard recuerda el pasaje de la Odisea donde Telémaco manda callar a Penélope, su madre, cuando ella le pide a un aedo que cambie el tema de su canto: “Madre mía -replica-, vete adentro de la casa y ocúpate de tus labores propias, del telar y de la rueca… El relato estará al cuidado de los hombres, y sobre todo al mío. Mío es, pues el gobierno de la casa”. Aún después de siglos, las mujeres seguimos silenciadas, y cuando hablamos, nuestra voz no se escucha ni en lo privado ni en lo público. La voz que predomina es la masculina, la del “gobierno de la casa”, y de querer hacernos oír tenemos que pagar un precio muy alto: la descalificación, el infundio, el ignorarnos. Cuantas veces para hacernos escuchar hemos levantado la voz, y ahí somos nombradas como histéricas.

Aun con esto hemos resistido, seguimos buscando un camino a la igualdad, pero en el que estamos solas. No hemos podido combatir las violencias y desigualdades. El Estado mexicano sigue sin tomarnos en serio y con eso refuerza estereotipos y nos conmina a una vida bajo el sistema patriarcal y machista. Aplastante. Impedidor de nuestro derecho a la libre personalidad, a nuestro libre desarrollo, a la libertad sexual y reproductiva. Las mujeres seguimos atadas a la autorrenuncia, a la disponibilidad y a la cero autonomía.

Bajo el nuevo gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador se ejecutó un recorte a la mitad del presupuesto del programa de Estancias Infantiles para Apoyar a Madres Trabajadoras, con el argumento de evitar desvíos de recursos e investigar casos de corrupción. El programa está destinado sobre todo a madres solteras que trabajan o estudian, lo que ha ocasionado que miles de ellas sacaran a sus hijos de las estancias al ya no tener el servicio o no poder pagarlo. Una solución que planteó el gobierno fue que las familias y las abuelitas cuidaran de esos hijos. Lo que no considera el gobierno es que no sólo se trata de ver quién cuida a eso niños y en qué condiciones (erradicar la brutal violencia doméstica que padecemos sigue siendo otro de los pendientes en sus inexistentes políticas públicas de género), sino que refuerza estereotipos maternales, limita la vida de esas mujeres con dobles o triples jornadas laborales, muchas veces sin familia, con la disposición en el cuerpo de renuncia a su plenitud, con la valoración social al sacrificio y las vicisitudes, a la abnegación, plenamente justificado por el estandarte de la maternidad. Este recorte de dineros incide directamente en la economía de las familias, en especial de las familias con padres ausentes, por no decir valemadristas del bienestar y desarrollo de sus hijos. Este recorte es otro impedidor de nuestro derecho a la libre personalidad, a nuestro libre desarrollo, pues todavía no podemos ejercer el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo sexual y reproductivamente. Repito: las mujeres seguimos atadas a la autorrenuncia, a la disponibilidad y a la cero autonomía.

Una mejor madre, parece ser el mensaje perpetuo, es la que más batalla. Mi madre y su máquina de coser. Mi madre y sus renuncias en nombre de la familia. Tanta importancia tenemos en la comunidad, que somos las responsables totales de la crianza de los hijos en el discurso, oficialista o no, donde, por ejemplo, no entran todavía las labores compartidas de los varones. Pensemos en esa estructura social, patriarcal, machista que este gobierno tiene en mente. Ésa es la atadura y la desigualdad que debemos cambiar de fondo.

Gracias, mami. Tu camino abrió brecha para que me buscara una voz.

@negramagallanes

miércoles, 11 de marzo de 2020

LA BUENA MAGISTRADA POR SU CASA EMPIEZA





Entrevista con Gabriela Espinosa Castorena, magistrada presidenta del Poder Judicial del Estado de Aguascalientes


“Voy a seguir impulsando el juzgar con perspectiva de género, creo que ahí siempre nos hace falta la capacitación, nunca sobra, en todos los temas, pero específicamente en juzgar con perspectiva de género hemos avanzado mucho, los jueces ya tienen una visión distinta, pero nos falta mucho que valoren con la perspectiva desde la vulnerabilidad que hay en la mujer, en las niñas, en las adolescentes”


En 2019, Equis Justicia para las Mujeres realizó la investigación Unidades de Género en el Poder Judicial: Informe sobre su estructura y funcionamiento a nivel nacional, en la que destaca que “Unidades de Género son órganos especializados dentro de los poderes judiciales, cuyo fin es ‘asegurar que la institucionalización de la igualdad de género y los derechos humanos sean pilares fundamentales en la toma de decisiones que, tanto administrativamente como en la impartición de la justicia, se llevan a cabo día a día’”.
Señala también que “Las actividades programadas y realizadas por las Unidades de Género son de alcance limitado, la mayoría reducidas a la capacitación. Además de que, en muchos casos, incluyen actividades que no van acorde con su fin, como las siguientes: a. Recursos humanos: organización de eventos deportivos, culturales y de integración; coordinación de horarios; licencias y servicios de guardería de los poderes judiciales”. También destaca que por su diseño institucional, las Unidades de Género no tienen la fortaleza, pues están situadas en posiciones muy bajas en el organigrama de los poderes judiciales estatales, lo que limita su potencial de impacto. 
La Unidad de Género y Derechos Humanos del Poder Judicial de Aguascalientes no cuenta con presupuesto exclusivo para desempeñar sus funciones, está integrada únicamente por la titular y una auxiliar, tampoco cuenta con métodos de evaluación del trabajo que se desempeña ahí, y aunque cuenta con un plan de trabajo, no es público.


LJA.MX agradece la entrevista a la magistrada presidenta Gabriela Espinosa Castorena, quien comentó que fue en 2014 cuando se creó la Unidad de Género del Poder Judicial del Estado de Aguascalientes, y la firma del pacto para introducir la perspectiva de género. También participó de la charla Rosalba Ramírez Salazar, titular de la Unidad de Género.

Tania Magallanes (TM): Es usted la segunda mujer que llega al frente del Poder Judicial como magistrada presidenta, ¿Cuáles son los logros, avances y obstáculos que ha tenido a lo largo de su carrera?

Gabriela Espinosa Castorena (GEC): Tal vez soy una persona muy positiva y considero que obstáculos como tales no he tenido. Yo tengo casi 32 años en el Poder Judicial, este tiempo he tenido un crecimiento fabuloso para mí persona, como profesionista. Yo inicié en 1987 dando mi servicio y me gustó mucho lo que es el servicio público, la vocación de servicio y ayuda a quien llega con problemas.

Dije: “esta vida es de retos”. Mi examen para llegar a magistrada presidenta ha sido mi trayectoria, mi experiencia, mi conocimiento, yo creo que también la actitud que uno tiene al dirigir a uno de los tres Poderes del estado, una responsabilidad enorme, grandísima, pero que creo, soy privilegiada por estar aquí. Mi equipo de trabajo está muy comprometido, son los que me hacen fuerte.

TM: ¿Ha sido difícil estar en un mundo que es de hombres?, el Poder Judicial ha sido históricamente conformado por lo masculino.

GEC: No soy pesimista, soy una persona que siempre trata de sacarle provecho a las cosas que pasan y que digo “las tengo que superar”. En el Poder Judicial no se da esa situación, yo no la he vivido, no sé si le pregunte a otro servidor público que haya sentido eso, aquí todo es por oposición, pero yo no he visto que a una mujer o a un hombre lo hagan menos, si pasamos el examen nos quedamos, sino habrá otra oportunidad, se lo digo ahora porque yo lo aplico y así lo viví yo, yo le puedo compartir que no me he sentido menos o relegada, que no me permitan llegar porque soy mujer.

TM: Acaba de entregar su segundo informe de labores en donde presentó que hay paridad de género en número de jueces y juezas, ¿esto es una garantía de que se imparta justicia con perspectiva de género?

GEC: Son 7 magistrados, son 4 hombres y 3 mujeres. En relación con los jueces, tenemos 50% de hombres y 50% de mujeres, pero somos 18 jueces y 18 juezas, pero sin darnos cuenta, de verdad se lo digo, porque cuando en el Consejo de Judicatura estamos frente a un proceso de selección, vemos perfiles, capacidades, conocimientos, pero nunca vemos si es hombre o mujer, y sin querer estamos al 50-50.

TM: ¿Cuál han sido las acciones para erradicar los estereotipos en el Poder Judicial?

Rosalba Ramírez Salazar (RRS): Uno de los primeros logros que se obtuvieron son las licencias de paternidad por diez días. Aparte de las licencias de paternidad se ampliaron los derechos de las mujeres, si tenían parto múltiple, si había alguna complicación al momento del nacimiento si la mamá fallece, el periodo que se le otorga a ella se le otorga al papá para que cuide a su hijo.

GEC: En parto múltiple se estableció hasta 30 días más de incapacidad con goce de sueldo, sí hemos tenido casos donde nos solicitan esa licencia de maternidad por parto gemelar.

TM: ¿Capacitaciones?

GEC: Hemos hecho algunos eventos, no el año pasado, sino el antepasado, sobre todo el tema que a mí me preocupa mucho y que voy a seguir impulsando el juzgar con perspectiva de género, creo que ahí siempre nos hace falta la capitación, nunca sobra, en todos los temas, pero específicamente en juzgar con perspectiva de género hemos avanzado mucho. Los jueces ya tienen una visión distinta, pero nos falta mucho que valoren con la perspectiva desde la vulnerabilidad que hay en la mujer, en las niñas, en las adolescentes. Las capacitaciones están relacionadas con los derechos humanos, nos falta mucho conocer todos los instrumentos internacionales que se han emitido en este tema de perspectiva de género y derechos humanos y no nada más conocerlos, sino también aplicarlos.

TM: ¿Hay un presupuesto exclusivo para la unidad de género?

GEC: No. Es un tema que también tenemos a futuro, cuando yo tomé la ministración del Poder Judicial, la licenciada Rosalba estaba ella solita como encargada y hacía de todo, iba para acá, para allá, a reuniones. Este año ya le pusimos una auxiliar, estamos trabajando todavía más porque sí, también la falta de recursos. Pero no tenemos un presupuesto específico, viene de manera general, la verdad casi todo se va para recurso humano, y queda muy poco para cuestiones administrativas, sin embargo hemos estado creciendo poco a poco, yo creo que hemos crecido mucho específicamente en cuestiones de género.

TM: ¿Cuántas personas integran la unidad?

GEC: La titular y su auxiliar.

TM: ¿Cómo se evalúa el trabajo que realizan en la Unidad?

GEC: No, yo creo que la evaluación son los informes que tenemos que estar rindiendo ante diferentes autoridades, la Suprema Corte de Justicia, tenemos que estar informando que acciones hicimos durante el año, tenemos como un mínimo de acciones, pero una evaluación como tal no. Yo creo que la evaluación nos la hacemos nosotros mismos en la medida en que vemos qué hemos hecho, qué nos falta, qué acciones tenemos que implementar .

TM: ¿Hay un plan de trabajo?, ¿es público?

RRS: Sí tenemos, no es público. Precisamente se está trabajando en la actualización de los micrositios, uno de los objetivos es que la Unidad de Género cuente con un micrositio y ahí se va a estar subiendo toda la información. 

TM: ¿Cómo se realiza un diagnóstico interno para saber cuáles son las necesidades en materia de género?, no sólo en cuestiones administrativas, sobre todo en juzgar, que es lo que impacta en la sociedad de Aguascalientes.

GEC: Estamos trabajando con un programa en donde debemos de detectar todas las sentencias que se dictan con perspectiva de género, porque esos datos nos los piden, debemos de tener cuántas sentencias al año con perspectiva de género, estamos trabajando en ese tema porque también es una forma de medir qué tanto estamos trabajando con perspectiva de género. Por medio de la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia hay un presidente en este caso de Coahuila encargado de este tema en lo nacional, cada que tenemos reunión, cada tres meses, el presidente de cada comisión nos da la pauta, luego manda llamar a los enlaces, hacen reuniones periódicas para que todos los poderes judiciales vayamos por el mismo camino, si se implementa una acción tenemos que replicar en todos los estados, porque son acuerdos tomados a través de la conatrib que hay que cumplir, esa también es una forma de medir lo que estamos haciendo en materia de igualdad.

TM: El Consejo de la Judicatura Federal aprobó la creación de una unidad de atención y combate al acoso sexual, ¿hay algo similar en la unidad de género en el Poder Judicial del Estado?

GEC: Hemos impartido cursos, en eso hemos trabajado un poquito más, sí se han dado cursos de capacitación a todo el personal, desde intendencia hasta magistrados, jueces, en el sentido de no solo erradicar, sino cómo prevenir el acoso laboral, la violencia laboral. Yo creo que estas capacitaciones son muy buenas porque hemos escuchado muy buenos comentarios, hemos implementado otros cursos para hombres y mujeres en cuestiones personales.

RRS: Le llamamos el Taller de Relaciones Saludables y ha tenido muy buenos resultados.

GEC: Luego nos encontramos con un poquito de desinterés, de renuencia, pero luego toman el curso y dicen: “qué bueno que venimos”. Les pedimos que lo platiquen con sus compañeros porque luego vamos a abrir otro para que lo tomen con un ánimo distinto. La licenciada Rosalba se encarga de tener un poco de más presencia en todas las áreas del Poder Judicial. Otra de mis metas en la presidencia, y espero algún día lograrlo, ojalá que pudiera ser en este año, es tener sicólogos para que den terapia al personal del Poder Judicial, aquí se maneja mucho estrés, no se diga en materia Familiar y penal, oral, lo platiqué el otro día con el director de Sicología, ya me hizo un proyecto, afortunada o desafortunadamente todo implica presupuesto a mi sí me gustaría que este año pudiéramos hacer algo, porque al personal también le exigimos mucho pero también necesitamos cuidarlo. El año pasado hicimos cursos de Manejo del Estrés. Como yo fui juez familiar sé lo estresante que es tener la carga de resolver si el niño se lo damos en custodia a la mamá o al papá, es muy complicado, se manejan niveles de estrés muy altos. Ahora que llegué yo a la presidencia les organizamos un curso de estrés a los jueces familiares y de oralidad, se los dió el doctor Héctor Grijalva, a raíz de eso los noto como más unidos entre ellos, sus relaciones como jueces son más cercanas, no porque antes fueran malas, sino que cada quien se mete en su juzgado, dio muy buenos resultados. 

TM: En la CDMX la Suprema Corte de Justicia estableció que de facto no se entregue la custodia de los hijos a las madres, precisamente para eliminar estereotipos de género, ¿aquí se ha tocado el tema?

GEC: Aquí aplicamos lo que dice la ley, lo que dice la Suprema Corte pero el entorno de los hechos también, si tenemos dictámenes sicológicos favorables o desfavorables pues obviamente que el juez va a resolver conforme a lo que tiene en su expediente, pero siempre con esa sensibilidad y el privilegio hacia los derechos de los niños. Es muy complicado, a veces los expedientes son fríos, pero ahí es donde uno como juez debe estar sensible a las necesidades o problemas que tienen las partes. El juez aplica lo que la ley dice, con la sensibilidad que la debe de caracterizar en materia familiar y siempre privilegiando los derechos de los menores.

TM: ¿Y respecto a las pensiones alimenticias?

GEC: Es un tema muy complejo, es un tema en el que le pudiera platicar tres horas en relación con esto, pero lo que yo sí le puedo asegurar es que aquí en el Poder Judicial se han tomado todas las medidas, mecanismos, o los procedimientos para agilizar el pago de la pensión alimenticia, tan es así que ya tenemos años en donde una persona, sea hombre o sea mujer, puede comparecer al juzgado quinto de lo familiar y solicitar el pago de alimentos, no necesita que un abogado le haga su demanda. Ahí hay alguien que le toma su comparecencia, la firma e inmediatamente la canaliza al juez. Hay varias cuestiones que sí me gustaría que tomáramos en cuenta, la carga de trabajo que tienen los jueces, pero aún así, la cuestión de alimentos es siempre urgente. Cuando yo era juez, me acuerdo que primero veíamos testigos para acreditar la necesidad, para acreditar la capacidad y lo mandábamos notificar, que si se escondían; ahora ya no necesariamente necesitan los testigos, los jueces decretan una pensión alimenticia inmediatamente, no todo el atraso es por los jueces, en mucha medida es porque a veces, las personas evaden esa responsabilidad de diferentes maneras, personas que dejan el trabajo con tal de no pagar, personas que se cambian de domicilio para que no los encuentren, personas que se van del estado y ante eso los jueces no pueden hacer nada y es algo que a veces las personas no lo comprenden porque entiendo y me pongo en su lugar que para ellas lo más importante es pues la necesidad que tienen para la manutención de sus hijos, es un cúmulo de situaciones que no necesariamente son atribuibles a un juez. Es un tema muy complicado porque aquí los que quedan desprotegidos son los menores.


Al inicio de la conversación, la magistrada presidenta nos compartió algunas de las acciones en materia de igualdad y equidad:

*En este segundo año se implementaron acciones para lograr la institucionalidad de la perspectiva de género, es un tema con el que yo, la verdad, estoy muy comprometida, porque siento que debe haber igualdad entre hombres y mujeres. Antes de que yo llegara a la presidencia, tenía yo la Comisión aquí en el Poder Judicial, precisamente ante la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia de toda la República, cada estado tenía un magistrado nombrado para hacerse cargo de este tema y yo era la encargada aquí en Aguascalientes. 

*En septiembre del 2019 se impartió un curso-taller denominado Juzgar con perspectiva de género, para dar cumplimiento al mandato constitucional y hacer efectivo el derecho a la igualdad y no a la discriminación. Este año tenemos programados algunos otros.

*El año pasado modificamos la denominación, anteriormente se llamaba Unidad de Igualdad y Género, lo modificamos por acuerdo de pleno, ahora se llama Unidad de igualdad y género y de derechos humanos, ya está más amplia, se reasignaron y ampliaron las facultades , entre ellas, brindar apoyo al Supremo Tribunal de Justicia para implementar una política de igualdad de género y de derechos humanos.

*Instalamos el primer lactario en el Poder Judicial. 

*El 7 de noviembre el Poder Judicial, junto con la Fiscalía y el IAM firmó un convenio de colaboración en materia de derechos humanos de las mujeres y eliminación de la violencia de género, a fin de consolidar un trabajo institucional. 

*Hemos trabajado mucho con la difusión del tema para efecto de sensibilizar, el Poder Judicial se sumó a la campaña 10 días de activismo contra la violencia de género, en estos días, el personal portó el lazo naranja, se iluminaron de color naranja los edificios del Palacio de Justicia, se colocaron pendones con el símbolo de unión y apoyo a la concientización en contra de la violencia hacia las mujeres y niñas.

*También por primera vez se proyectó la película En el tiempo de las mariposas, como herramienta de sensibilización en materia de violencia de género. 

*Para finalizar la campaña del año pasado, el personal participó en una sesión fotográfica en la que se formó un lazo color naranja, reflejando que al unir voluntades se logrará contribuir a erradicar la violencia.

*En la página de Facebook del Poder Judicial se publican las fechas conmemorativas en derechos humanos, cuidando que las imágenes estén libres de estereotipos de género.



*El mapa de género del Poder Judicial contempla el 61% de mujeres servidoras públicas y un 38.67%. 591 mujeres, 372 hombres.

jueves, 12 de diciembre de 2019

CIBERACOSO: LO VIRTUAL ES REAL, EXISTE Y DAÑA



















Entrevista Olimpia Coral Melo/Impulsora de la Ley Olimpia



+“Desgraciadamente pensamos que lo digital no es real, que no daña y que no mata, entonces pensamos que el espacio virtual o las redes sociales no son reales, ese es el primer tabú que hay que romper cuando hablamos de derechos de cuarta generación”
+La Ley Olimpia es una lucha más allá de cualquier cambio legislativo, es una lucha por el reconocimiento de los espacios digitales
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El gran tema es que hagamos cosas con placer, no para complacer, placer sí, pero el nuestro, por primera vez en la vida, que seamos nosotras las que disfrutemos nuestra autonomía y nuestro cuerpo
El 3 de diciembre, la Cámara de Diputados aprobó la Ley Olimpia en la CDMX, que se adiciona una fracción VI al artículo 6 de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, y establece que la violencia digital consiste en aquellos actos de acoso, hostigamiento, amenazas, insultos, vulneración de datos e información privada, divulgación de información apócrifa y mensajes de odio. También es considerada violencia digital la difusión de contenido sexual sin consentimiento, como textos, fotografías, videos y datos personales, sean verdaderos o alterados, así como las actividades realizadas a través de las tecnologías de información y comunicación, plataformas de internet, redes sociales, correo electrónico y apps.
Este delito tiene una sanción de cuatro a seis años de prisión y una multa de entre 42 mil 245 pesos y 84 mil 490. Estas penas se agravarán cuando la víctima sea familiar hasta tercer grado o haya existido una relación sentimental o de confianza entre víctima y victimario. Cuando el Ministerio Público identifique violencia digital, ordenará de maner inmediata a las plataformas digitales la interrupción o bloqueo y destrucción del contenido.

Olimpia Coral Melo es la impulsora de esta reforma. De visita por Aguascalientes, invitada por el Instituto Tecnológico de Pabellón a dar una conferencia en el mes de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres (noviembre) con alumnos y catedráticos sobre la violencia digital, LJA.MX la entrevistó: “Al principio, tú sabes, [los alumnos] van voluntariamente a fuerzas, pero al final salieron con otra perspectiva sobre la violencia digital, platicamos sobre esos impactos que hay, sobre todo, en la coparticipación y complicidad, cuando no son los que difunden los contenidos íntimos, pero sí los que le dan like, justo esta violencia se da mucho en estos ambientes estudiantiles y que somos las mujeres jóvenes las que más la vivimos”.

Tania Magallanes: Una aseveración constante entre las personas es que la violencia digital es diferente a la que se vive en la realidad.

Olimpia Coral Melo: Realmente es la misma violencia, lo que pasa en el espacio offline se traslada al espacio online, y es igual de sistémico, la misma desigualdad, las mismas condiciones de hipersexualización de nuestros cuerpos, las mismas condiciones de violencia, la revictimización a las mujeres, en los espacios tangibles y digitalizados, entonces parece que es con más saña porque al momento de ser digital no se queda sólo en la escuela o en el acoso callejero, pues se queda permanentemente en internet, al final no es que la violencia digital sea “otra” violencia o una violencia diferente, sólo es una extensión de la violencia sistémica que se vive en todos los espacios.

M: ¿Cómo has visto la recepción de este tema?

OCM: Sigue habiendo morbo y la narrativa de hablar de sexo online, de decir que las mujeres tenemos la culpa porque ‘para qué te dejas grabar’, todo acabaría si las mujeres no se dejaran grabar, si las mujeres se dieran a respetar, todavía está esta cultura machista, pensar que las mujeres son violadas por cómo iban vestidas, que son abusadas sexualmente por cómo se comportan, por lo que toman, porque salen, al final daña los espacios digitales porque justamente es ahí es donde dañan, justamente por eso todavía le llaman pornovenganza, una cultura machista basada en el placer sexual y venganza porque algo hiciste para que se vengaran de ti.

TM: Estás promoviendo un tema del que poco se había hablado.

OCM: Es que la Ley Olimpia no es una reforma, no es un texto en específico, no es le quito una coma, le pongo otra, le quito una pena y le quito otra, el tema es que es una causa, es una lucha más allá de cualquier cambio legislativo, es una lucha por el reconocimiento de los espacios digitales, por la dominación de las tecnologías una lucha por la no revictimización, no queremos que todos estén en la cárcel, queremos que no haya más víctimas de esta violencia, al menos en México. Si mi caso está dando para hacerlo visible, para darle agenda al gobierno, que nunca lo habíamos pensado que los gobiernos de los estados iban a estar hablando de violencia digital, es una agenda que hemos puesto las feministas, las activistas, no es como que salió de la nada, salió de la sociedad civil, no salió de los partidos políticos. No somos las únicas, aquí en Aguascalientes acompañamos a Angie Contreras que ha sido increíble, una gran activista, ha sido por ellas que esta ley hoy le está dando la vuelta al país.


La gente no conoce la historia que hay detrás de cada una de las imágenes que se difunden, de los contenidos, los video que suben a internet, que cada like, que cada compartir es una agresión, y que lo peor es que esta violencia puede acabar en un feminicidio, es una condición de violencia comunitaria cuando consumen estas imágenes, éstas que llaman páginas porno que a su vez son mercados de explotación sexual en línea, el hablar de esto ha sido difícil porque está normalizado que las mujeres son para consumo sexual del hombre, ha sido difícil hablarles desde una perspectiva victimal, digital, de género y feminista, no es lo mismo hablarle a las personas y hablarles de esto desde raíz, desde una raíz de un sistema patriarcal, porque siempre ponen una barrera, y tratamos de explicarles que la hipersexualización ha hecho que muchas mujeres ni siquiera denuncien porque no saben que son víctimas, no se asumen como víctimas, creemos que tenemos la culpa.

TM: También estás hablando de derechos humanos de cuarta generación, nuevos en relación con esta era tecnológica.

OCM: Desgraciadamente de nuevo pensamos que lo digital no es real, que no daña y que no mata, entonces pensamos que el espacio virtual, las redes sociales, no son reales, creo que ese es el primer tabú que hay que romper cuando hablamos de este tipo de derecho y ese tipo de condiciones, lo virtual es real, daña y existe, no es porno ni es venganza es violencia digital, que no sólo es la difusión de contenido íntimo, no sólo el ciberacoso son esas conductas que transgreden la dignidad, la privacidad, la intimidad de las personas, el internet es un derecho humano, entonces excluirte del espacio digital con tal de no vivir acoso es como si lo pasamos al espacio offline y le decimos a las personas no te compres un coche porque roban coches, entonces se transgrede el derecho a tener propiedad privada, definitivamente creo que es un cambio que se hace estructural, que no es la panacea, no lo vamos a lograr mañana, no con la reforma ya se va a acabar la violencia digital, el reto segundo es la impunidad, el reto segundo es la capacitación a las autoridades, y no capacitación por parte de personas que no tienen perspectiva, sino de una real, tangible, porque lo hemos visto en otros gobiernos, hay capacitación en perspectiva de género que la siguen dando los que violentan a las mujeres, los feministos y los aliados que se ponen sus moños naranjas o morados y hacen estos murales contra la violencia de género, pero traen pack en sus teléfonos celulares, pero no denuncian cuando agreden a una compañera, hay que hacer una cambio de raíz, justo eso tratamos de hacer, nos esforzamos muchos, vemos jetas de personas que les causa escozor ver esto, pero hoy por ejemplo, de los 150 personas entraron con una cara y salieron con otra, vale la pena hablarles, creamos estrategias de comunicación, y sabemos que justo así se hacen aliado, denunciando.

TM: ¿La Ley Olimpia habla de punición antes que de libertad sexual?

OCM: Tiene que ver mucho con el dominio de nuestros cuerpos, esta ley tiene que ser parteaguas para todos esos derechos, incluido el derecho al aborto, es una incongruencia que en los estados estén aprobando el derecho a la intimidad y que se niegue a decidir sobre nuestros cuerpos, cuando estamos hablando de que nadie tiene el derecho de compartir nuestra información sin nuestro consentimiento, pues también hablamos de esta cuenta pendiente. Creo que estamos aprovechando este momento histórico que en mi caso yo tuve el privilegio de tener una mamá que me ayudara, de tener una familia, hoy tengo el privilegio de tener todo un escuadrón de compañeras que hacemos fuerza, pero no es lo mismo en el caso de una mujer que vive en condiciones paupérrimas, a mí no me corrieron de mi casa, a las compañeras las corren de las escuelas, de sus casas, de sus trabajos, no me imagino en las condiciones que viven otras mujeres, el hecho de recorrer el país con mi caso es que sirva para visibilizar que estaba super sepultado, que se vea la afectación como algo real, perspectiva victimal, pueden venir organizaciones internacionales a moverle lo que quieran pero nunca va a ser con la perspectiva de víctima, no es que es que queremos castigar a las personas, hoy el estado le dice a las personas esto no está bien, no está bien que difundas contenido sin consentimiento, no lo hagas, no lo difundas.

TM: Sin embargo, la libertad sexual todavía está negada a las mujeres.

OCM: No estoy diciendo que frenemos nuestros derechos, hablar desde una cultura adultocentrista de nosotras las mujeres, ojalá que todas tuviéramos las condiciones para hacer sexting y de subir fotos cuando queramos, cómo queramos, 9 de cada 10 casos que tenemos en el Frente Sororidad son de menores que hacen sexting con un consentimiento manipulado de sus parejas, entonces el sexting, lo que debería ser un acto libre termina siendo un acto sin consentimiento o con sentimiento manipulado que abona a la cultura porno del placer masculino y no del placer femenino, los terminan haciendo las mujeres jóvenes adolescentes para complacer y no con placer, creemos que tenemos mucho debate sobre el sexting, porque no es un crimen ni delito, la mujeres no deben estar sentenciadas ni revictimizadas ni culpadas por hacer sexting, quien debe estar sentenciado y revictimizado y culpado son los que difunden sin nuestro consentimiento, podemos poner un anuncio en Aguascalientes que diga si haces sexting que sea consensuado, que sea libre, pero si difunden sin tu consentimiento ya es un delito, no sólo está mal y pobrecita mujer, no, es un delito, entonces es el segundo reto de esta parte.

TM: Siento que si no enfocamos el tema, habrá mujeres que estén temerosas de mandar una foto, y eso no abona a nuestro propio placer, ¿no sería frenarnos?

OCM: Replicamos nuestra propia tesis, para nosotras el sexting es un derecho sexual pero si lo vemos desde el adultocentrismo, si lo vemos tú y yo, no las niñas entre 9 y 10 años, 10 y 12 años, les dices hagan sexting como derecho sexual mientras el patriarcado se rasca la panza y dice claro, ‘hagan sexting’, entonces les estamos dando material gratuito para satisfacerse cuando a las niñas no les dices ten sexo o domina tu cuerpo y tu vagina, no hay condiciones para ellas, no existen las condiciones, por desgracia, ojalá lo hiciéramos con placer y no para complacer, entonces debemos replicar nuestra propia tesis, pero nunca en ninguna condición, así te hayan dado un preservativo y no lo usaste, nunca será culpa de las mujeres. Les preguntamos hace rato, cuántos de ustedes saben filtrar contenido, cuántos saben encriptar documentos, menos del 10% de la sociedad, entonces las mujeres no son culpables, la culpa es del agresor. En el caso de la violencia sexual en internet es igual, no existen las condiciones, es peligroso, desgraciadamente ellos manipulan todos nuestros derechos, buscan apropiarse de todos nuestros espacios, lo que tenemos que hacer es apropiarnos de todas las tecnologías ayudadas de todas las estrategias de empoderamiento y cuando somos adultas, si queremos andar encueradas o meternos un dedo a la nariz o a la vagina estamos en todo nuestro derecho porque estamos en un mundo donde hay mujeres a la que les cortan el clítoris para no sentir placer, el tema es hagamos cosas con placer no para complacer y menos a la cultura machista y falocéntrica del placer del hombre.

Placer sí, pero el nuestro, por primera vez en la vida, que seamos nosotras las que disfrutemos nuestra autonomía y nuestro cuerpo.

TM: Los hombres también sufren ciberacoso.

OCM: Claro, en diferentes condiciones, hoy las mujeres trabajamos ya en un proyecto legislativo para ellos, para hombres mujeres, inclusos a los que les moleste que se llame Ley Olimpia, no importa, no es el nombre de una mujer, es el dictamen de una reforma, aunque me parece muy curioso porque con la Ley Porfirio o la Ley Bonilla nadie dijo ¿por qué se llama Ley Porfirio, por qué se llama Ley Bonilla? Todo mundo fue a debatir el texto, nadie debatió el nombre, Olimpia, yo no le puse así, fue la inmediatez, las compañeras, a mí me dio mucho miedo cuando le pusieron así porque yo decía si le ponen Olimpia van a encontrar también mi video, así está mi video Olimpia Coral Melo, la gordibuena de Puebla, cada que alguien me buscaba en internet encontraba el video, incluso ahí va mucha reparación del daño, todo lo que se me negó en alguna ocasión, en la vida que tuve que cambiar, hoy buscas mi nombre y sólo encuentras la ley, ahora ya digo ‘ok, no está mal llamarse Olimpia’.

Y por otro lado, hoy estamos trabajando para que tampoco ellos vivan condiciones de violencia, el machismo no sólo afecta a las mujeres, ataca a los hombres, en todos los aspectos, solo que su idiosincrasia masculina no les permite ver que hay condiciones de desigualdad tan lógicas, en la hipersexualisación de nuestros cuerpos, que si ahorita, un hombre sale a la calle sin playera porque hace calor es solo un hombre que sale sin playera porque hace calor, y si la mujeres salimos sin brasier y sin playera no seríamos solo mujeres que salen sin playera porque hace calor, la hipersexualización de nuestros cuerpos no lo permite. Para muestra un botón, hace un año le subieron un video sexual a Zague, vivió difusión de contenido íntimo sin permiso, vivió ciberacoso, se dañó su intimidad, su privacidad, su dignidad, pero la percepción no fue igual que en el caso de Paty López de la Cerda, que también fue víctima de difusión de contenido íntimo, y ella, a diferencia de Zague sí grabó un video llorando y pidiendo que dejaran de compartirla porque de ella sí dijeron que no era moralmente aceptada para seguir trabajando en Tv Azteca, las condiciones son diferentes para mujeres y hombres, tanto que hoy Zague está haciendo mofa de ese video, un comercial de shampoo y ganando dinero con eso, entonces vemos que la afectación no es igual.


@negramagallanes