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domingo, 3 de mayo de 2020

SILENCIO, HOSPITAL



Kim Morgan on Kill Bill: Volume 1

En el ala de urgencias de ginecología, Dulce puja y suda copiosamente durante la labor de parto.

El hospital. Uno creería que es el mejor lugar del mundo para remediar y prevenir las enfermedades. La sanidad del cuerpo y del alma. Donde se alivia al desdichado, se auxilia al débil y se le devuelve la salud al cortar, extirpar, remover, extinguir la miseria que lo aqueja. A decir verdad, los hospitales son los lugares perfectos para el encuentro de las soledades y el dolor.

A ver, muchachita, ¿cuántos años tienes? ¿15? ¿Y cuántas veces tuviste relaciones? ¿Una, dos, tres, muchas? De eso acuérdate ahorita que te duele mucho. Ya te voy a poner la epidural, pero ni debería. Bien lo dice la Biblia, parirás a tus hijos con dolor, ya te la voy a poner porque mira nomás cómo estás. Dulce respira rápido mientras escucha al médico y a los latidos cardiacos del bebé por el ultrasonido. Es mucho el dolor pero al parecer más la pena. Con las piernas abiertas, la vagina sangrante y aquellas palabras, trata de ya no quejarse, aunque no lo consigue.

En las camas de piso, cuatro unidades de sangre recorren el cuerpo de Itzel mientras siente espasmos y piquetitos en la espalda. Me siento como un globo que se va inflando. Está contenta porque pronto la darán de alta pero la hemorragia regresa y no se contiene. El río que fluye y la alimenta de la bolsa granate sale de entre sus piernas convertido en un rojo mar embravecido. La van a dar de alta porque arriba, levantada, en lo alto y por encima, refleja todo lo positivo que se puede ser en este mundo mientras vives. Nada de estar deprimida, alicaída, abatida, eso te da de baja. Antes que por su condición, Itzel está preocupada porque no consigue los donadores que el Seguro le exige para reponer la sangre que de a poco le va inyectando. El trueque. Sangre por sangre. Se da cuenta que no tiene tantos amigos ni familiares dispuestos.

Las pacientes de la sala de gíneco pierden su nombre, y como presas en la cárcel ahora son llamadas por el número de cama que ocupan. A la sesenta veintidós se le practicó un legrado ayer a las catorce y se le subió a piso después de estar en recuperación, sin novedades. Rita escucha y sonríe. Sonríe. Está contenta porque le extirparon dos tumores de la matriz. Mujer, no te rías, como si no acabaras de perder un hijo. Tres tumores. Se queda esta noche a observación y mañana en la mañana se va a su casa, para que si puede le avise a sus familiares. Pero para sesenta veinticuatro no es igual. También un legrado por miomas que se le realizó ayer a las nueve, se lleva progesterona de tratamiento, ponga cita con su médico familiar y si presenta fiebre, dolor o hemorragia véngase rápido a Urgencias. Ya la vamos a dar de alta para que repose en su casa. Sandra llora, el proceso de recuperación será más lento de lo normal porque tiene la urgencia de un niño que le complete la vida a ella y a su esposo. Es que una de mujer necesita realizarse, dice sesenta veintitrés, yo tuve cuatro hijos y con esos quedé a gusto, pero tú ni uno todavía -cree que consuela- ya verás que si te cuidas pronto tendrás los tuyos.

Una vez que médico y residentes han terminado las revisiones y abandonado la sala, las mujeres del pabellón intercambian dolencias y consejos. Por qué están ahí, cuántos días llevan internadas, anécdotas e intimidades que se hacen no como confidentes, sino con la libertad que les confiere la certeza de que nunca volverán a verse, que sus historias son contadas en desahogo, para vencer el tedio y perder el tiempo en pláticas insulsas para la otra. Competencias, a veces parece, de quién tiene el dolor más agudo, la afección más complicada, la recuperación más pronta de todas. Mujeres pequeñas y robustas, de huesos duros y corazones flexibles, mujeres envueltas en pieles y nervaduras, manchas y adherencias. Cuerpos sensibles traumatizados y desnudos sin más posesión que la bata aguamarina que las uniforma.

A Silvia nadie la ha visitado. Llora. La paciente de la cama sesenta veintiuno está un poco nerviosa porque se someterá a una histerectomía. Tiene miedo a la plancha, al dolor, pero el más hondo es porque cree firmemente que su matrimonio terminará una vez que el útero le sea removido. Ya no seré una mujer completa, dice. No sé si a una le queda el hueco por dentro, pero todos me dicen que no seré la misma. Lo bueno es que yo también ya tengo hijos, ya grandes, tres varones y una mujercita de 15, ya me siento completa con ellos. Mi niña no puede venir a verme porque el domingo tuvo a su bebé por cesárea y está en la casa recuperándose. Los hombres, pues, están trabajando, aparte no los dejan entrar al pabellón de mujeres. Quién sabe si mi marido esté allá abajo. Ahora que lo cambiaron de lugar en el trabajo ya no es el mismo conmigo. Es que ahora está entre puras muchachas y a mí se me hace que anda con una de ellas. Con esto de mi operación pues con más razón me va a dejar.

Las enfermeras entran y salen, indiferentes, cada una igual en su turno, con cofia, de blanco y sin más cariños que los mija, voy a ponerte el antibiótico, mija, deja te cambio el pañal, mija, mejor ten el cómodo. Se detienen en cada una de las camas, como Vía Dolorosa, para revisar que el suero y la medicina pasen correctamente por las venas. Primera Estación. Antes de eso tuvieron que insertar la intravenosa, su primer contacto con el cuerpo del paciente. Por lo menos deberían de asegurarse de aminorar el nerviosismo, en ese estado es más difícil encontrar la vena y perforarla sin lastimar, un dolor como ese puede llegar a ser más grande que cualquier afección que presente el enfermo. De preferencia, deberían pensar que por esas venas pasa no sólo sangre, sino una vida. Que han sido las pistas por donde ha galopado la sangre mientras se hace el amor o el ejercicio. Que llevan en el torrente la esperanza de la purificación al transportar la sangre como de un cristo que limpiará los pecados cometidos. La redención. Otra oportunidad.

El sufrimiento corporal y mental de quienes viven con una enfermedad en el cuerpo, en las entrañas, se ve aumentado por las miradas de hastío de los médicos en los hospitales. Desconocidos que tocan el cuerpo con la facilidad que la repetición les ha conferido, pero que para el paciente siempre es nuevo el tacto. Un extraño palpando recovecos, recorriendo hendiduras, apretando sin piedad, con su lenguaje técnico incomprensible, alarmante, que grita lo que el pudor de las pacientes quiere ocultar. Sesenta veintitrés, ¿ya defecó? Le vamos a poner un enema, no puede durar tantos días sin hacer del dos. A ver, abra las piernas, le voy a revisar el ano a ver si todavía lo tiene inflamado. Con solidaridad, todas las demás desvían la mirada. Alguna preferirá cerrar su cortina aunque esta no aísle el sonido de las palabras y de la vergüenza.

En el lecho, el enfermo sufre a veces más de miedo que de dolor. Adormecido, inmóvil, angustiado por no saber la hora que no avanza, incomunicado y solo, se enfrenta abatido a la noche y se deja vencer. De alguna forma patológica su espíritu afectado no encuentra en la oscuridad si el dolor es de conciencia o corporal. Incursionar de madrugada en un viaje a las “ruinas” de la melancolía, diría Bartra, es una tarea para todas esas pacientes de la sala, que se ahogan en un llanto solitario que escurre con discreción entre las sábanas empapadas, el olor a orina, el frío, los coágulos, los vasos sanguíneos perforados y lastimados como lugares comunes y compartidos.

De mañana, tratarán de hermosearse con lo que tienen. Sus dedos para peinar el cabello, las manos para recorrer y eliminar la grasa nocturna del rostro, las maneras de acomodarse la bata tal vez con el hombro del fuera para no olvidar su sensualidad en la condición médica.

Sesenta diecinueve fue dada de alta y como obsequio se llevó una bolsa de compresas femeninas para la hemorragia. Su lugar fue ocupado por una Mujer con Cesárea. Óleo y acrílico en lienzo. Así permaneció, como una pintura. Horas inmóvil, paciente, sin ansia, antes de ser llevada con su hijo.

No se pudieron esperar a que saliera de aquí para abandonarme, cuando nadie te quiere ya no hay operación que haga que te cuiden. La sesenta veintiuno, Silvia, tiene hambre y sed. Llora. Regresó de la cirugía y le duele. Una pastilla de paracetamol y una inyección de ketorolaco no le calman el dolor ni la angustia. Trata de dormir pero no puede ni cerrar los ojos de tantas lágrimas. En su desesperación se dobla y se sienta en la cama y de un brinco se coloca al pie de esta. Un derrame sanguíneo invade el piso y al borde del síncope, Silvia llora y ejerce el derecho universal al sufrimiento, se adueña de él.

La enfermedad no es más que la colección de síntomas, dice Foucault. La diferencia absoluta que separa la salud de la enfermedad. Calores, ardores, llanto, temor, palpitaciones que son diferentes en cada enfermo y que sin embargo todos en ese lugar entienden.

El hospital. El paciente acude en busca de la sanidad del cuerpo y del alma. Como un templo sagrado que alivie el sufrimiento. Lugar común de soledades y dolor.





@negramagallanes

martes, 10 de diciembre de 2019

DESBASTAR LA PIEDRA BRUTA






 ENTREVISTA CON MARICELA GASTELÚ
“Es responsabilidad, como hombres y mujeres de una nueva ola, de empezar a cambiar las palabras, los comentarios y hechos machistas, ya tenemos conciencia y todo lo que salga de nuestra boca tiene que venir para construir”




El 28 de noviembre se llevó a cabo la Mesa Agenda Política con Perspectiva de Género, organizada por Movimiento Ciudadano, en la que participó Maricela Gastelú, consultora política e impulsora de iniciativas para erradicar la violencia política de género. 
Su discurso fue claro, honesto, cálido y sencillo, Maricela Gastelú se enfocó en la narrativa de los estereotipos de género que permean en la sociedad, como cuando la jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, dijo que iba a permitir que las niñas de las escuelas de educación básica usaran pantalones, sin embargo, en ese momento la discusión se centró en el cuestionamiento de si los niños podían usar falda, dejando de lado los beneficios que traería que las niñas usaran pantalones escolares, como las que viven en comunidades retiradas y padecen frío al tener que levantarse a las 5 de la mañana para llegar a la escuela; o las niñas que no pueden jugar libremente, mientras que los niños suben, bajan, se arrastran sin problemas. Enfatizó, sin reservas, en un tercer punto: porque “a alguien algún día se le ocurrió cosificar la falda escolar, hacerla sexualmente apetecible, y si uno se mete a cualquier página pornográfica va a encontrar que hay un alto contenido, primero, de violencia explícita contra las mujeres, o sea, cachetada, guamazo, nalgada erótica, le jalo el cabello, le escupo, termino mi relación sobre ella, y un largo etcétera que han hecho creer a las generaciones que se educan con la pornografía que eso es sexy, aceptado, que a la mujer le gusta la violencia, y si es colegiala con la faldita sexy, las calcetitas, y entre más infantil se vea, más atractiva, entonces la niña de 13 años va saliendo de clases con su falda y algún cerdo le grita una cosa. Hay cosas que se tienen que empezar a hablar antes de que también los niños pueden usar falda, lo que importa es no permitir, no por estereotipos y patrones de género, que si has nacido de una forma te toca de esa manera”.

Continuó su participación enfocada en cómo la verbalización de estos estereotipos está muy arraigada entre las personas: “Las palabras tienen poder, las palabras tienen fuerza, desde que nació el niño o la niña y le preguntan a la mamá ¿qué fue?, fue niña, ahh, es que las niñas sufren mucho… o sea, la niña no lleva ni 5 minutos de nacida y ya le están fregando la existencia […], o el más aventurado que responde, tuve niña, puro artículo para caballero, somos cosas, objetos, artículos para alguien más”.

Maricela Gastelú destacó que en México diariamente diez mujeres mueren por crímenes en razón de género, pero que también debe hacerse visible que en México seis de cada diez padres son padres ausentes, que mandan mil pesos una vez al año para manutención, no entran al tema de la crianza compartida, de la paternidad responsable: “Nos dicen los partidos políticos, lánzate de candidata, busca una regiduría y ahí comienza el paradigma de la mujer política, terminas la campaña, llegas a tu casa cansada y todavía hay que hacer labor doméstica, hay que revisar a los hijos, al esposo, las actividades que por género nos dijeron que nos correspondían, y regresas a la campaña, cansada, madreada, y ahí también hay que estar respondiendo, para eso también necesitamos que entren a la crianza”. 

Y concluyó: “Si bien es cierto que los hombres no tienen la culpa de haber sido educados en estereotipos machistas, es responsabilidad como hombres y mujeres de una nueva ola, de empezar a cambiar las palabras, los comentarios y hechos machistas, ya tenemos conciencia, y todo lo que salga de nuestra boca tiene que venir para construir, porque si no construimos una mejor sociedad no estamos siendo diferentes a los que hace 500 años lapidaban a las mujeres. La conciencia es lo único que nos hace diferentes a las bestias, porque instinto sexuales todos tenemos, el que es incapaz de tener dominio de sus instintos, desbastar la piedra bruta, entonces no es diferente a otros, hay otros que le están entrando al tema, por ellos, no para caer bien, para ser seres humanos dignos, y estos hombres que antes eran de una manera y ahora están cambiando, estos son los hombres con los que las nuevas mujeres vamos a construir una mejor sociedad, lo mismo con las mujeres, nosotras también debemos hacer cambios”.

Al término de la mesa, LJA.MX platicó con Maricela Gastelú:




Tania Magallanes: El enfoque que le diste a tu participación fue en los estereotipos de género, y con esto, pensaba que a penas hace unos días la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró inconstitucional la norma de la CDMX que otorga la custodia en automático a las madres mientras ocurre el juicio de divorcio, pues reafirma los estereotipos de género tradicionales de la crianza femenina y profundiza la obligación tradicional de la mujer de ser madre. 

Maricela Gastelú: De entrada, suena terrible si le decimos a las mujeres que ya no se les va dar por sentado que tengan la crianza y el cuidado de sus hijos, suena horrible. El problema va más atrás y tiene que ver con la maternidad obligada, que no se ha hablado siquiera de la posibilidad de la interrupción del embarazo, porque entramos otra vez al tema de que ni las perras rechazan a sus hijos, y no es que las mujeres rechacen a sus hijos, es que siempre se ha puesto este estereotipo de mujer de crianza; por qué sí el hombre puede seguir y hacer su vida y pasar dinero de vez en cuando. Ahí tenemos una deuda con las pensiones, larguísima, si voy a hablar entonces de quién va a criar, que deje de haber carrilla y satanización de la madres jefas de familia y las madres solteras con estos comentarios de “la bendición, se parece a Jenny Rivera, mamá luchona”, y comentarios que desacreditan a una mujer que tiene un hijo y decidió o se vio obligada a sacarlo adelante ella sola. Se debe dejar de tolerar a hombres padres irresponsables en la manutención; establecer criterios de persecución penal y garantías, que no puedan ni siquiera salir del país, por ejemplo, si no han cubierto sus obligaciones de manutención, pero antes de hablar del rol de crianza y de cuidado, hay que entrar al tema de la maternidad no deseada, lo que la ley no puede hacer es juzgar con moralidad. 

Hay un senador que dice que debería someterse a consulta popular el tema del aborto, pero sería una aberración, los derechos no se consultan, de entrada, segundo, qué fácil es decir para el sistema patriarcal, con una encuesta truqueada: los mexicanos dicen que todas las mujeres deben ser madres, deben ser obligadas a parir, que ese es el tema, hay quienes dicen, sí estamos de acuerdo con el aborto, si y sólo si han sido violadas, pero la violación no se da sólo en la noche, en un lugar apartado, también la violación se puede dar en pareja, en un entorno doméstico, se puede dar incluso sin violencia, y hay mujeres que después de haber sido violadas son obligadas a parir; las mujeres en cárcel que son de violadas, porque ahí no hay un consentimiento, ni sexoservicio, y que son obligadas a parir en condición de cárcel, no solamente van a terminar purgando su pena, sino cuando salgan van a tener que enfrentar el proceso de una crianza obligada, las que estemos a favor del aborto no es que sea per se, huy sí, vamos todas a abortar, entendemos que hay mujeres que de todas maneras lo realizan en clandestinidad, de muchas maneras, se tiene que empezar a hablar este tema, luego nos abrirá las puertas para hablar de que sí está correcto que la ley no conceda per se, por el hecho de ser mujer, la custodia de los hijos, porque esto les lava las manos de responsabilidad a los hombres y los excluye de la paternidad que les toca. Que cambie la ley, que hagan justicia y que sean igualitarios.

TM: La Ley Olimpia acaba de ser aprobada, va de la mano con la libertad sexual que se nos ha negado históricamente a las mujeres, y sirve precisamente para hablar de este tema.

MG: Primero, ¿qué es la Ley Olimpia?, es una ley que sanciona a las personas, generalmente hombres, que difunden contenido íntimo y privado, sin consentimiento de las personas. Anteriormente la gente decía pero es que si ella se grabó teniendo relaciones sexuales con él, entonces ella sabía que iba a ser difundido, y no, esta es una revictimización, ya es víctima porque la están difundiendo en redes sociales y todavía la revictimizan al decir que es su culpa, y en este ampararse, muchas parejas sexuales de las mujeres decían pero es que ella sabía que nos estábamos grabando, en el caso de que supieran, porque en otros claro que no sabían que eran grabadas, ni así le da derecho al otro a difundir contenido que era entre dos personas, y no solamente sexuales, por ejemplo, cuando acudiste a una marcha podemos ver cómo la gente dice aquí podemos ver cómo Tania marchó y entonces vamos a exhibir dónde trabaja y quiénes son los familiares de Tania y su hijo estudia en tal primaria y vamos a matar a su hijo. Pueden ser tus cuentas bancarias, tus horarios, tu dirección y entonces habrá gente que tome todo tipo de represalias porque el mundo está lleno de odio. 

El caso de Olimpia Coral Melo, esta activista que no solamente hace una batalla campal en todo el país, sino que va sentando antecedentes en toda América Latina, porque esta ola del feminismo va de forma transversal en todos los países. 

TM: Con la Ley de Paridad de Género parece que estamos contentas porque las mujeres ocupan lugares, pero eso es muy diferente a trabajar con perspectiva de género.



MG: Qué bueno que los medios de comunicación, como éste, se den cuenta de esta laguna tan grande, porque a fin de cuentas, los medios de comunicación también son creadores de presión social para influir en las leyes, entonces cuando los medios son de corte machista, pues somos unas malas mujeres, pérfidas desgraciadas, y cuando los medios son críticos y propositivos generan un cambio en la conciencia de las personas. Por supuesto que hay que clarificar qué es paridad y qué es perspectiva de género, porque luego se cree que es lo mismo, como sexo y género, y no, la paridad obliga de forma constitucional que la mitad de los cargos sean para mujeres; la perspectiva de género es legislar o juzgar que la mujer se encuentra en condiciones diferentes a las de un hombre. Perspectiva de género es que nuestras diferencias nos hagan iguales a todos, ante la ley. Por ejemplo, sería que no todas las mujeres tienen el peso necesario para, al momento de cambiar la llanta, meter la llave en cruz, brincar y sacar los birlos, entonces, colocar la llanta trasera de forma vertical, ya no horizontal, para poder retirarla con mayor facilidad, colocarla, y en lugar de llave de cruz tener una pistola de pernos, que sea más rápido y que no me exponga en carretera, eso es pensar con perspectiva de género. Otro ejemplo: los mentados garrafones, claro que hay mujeres que alcanzan a agarrar dos garrafones, pero otras no, y pensando en esas otras que no podemos cargar un garrafón, con perspectiva de género, no es que hagan un garrafón rosa, no, es hacer un garrafón más pequeño.




@negratinamagallanes

jueves, 15 de agosto de 2019

DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO EN AGUASCALIENTES, QUE CONTINÚE LA DISCUSIÓN






+El Estado debe abstenerse de establecer políticas que obstaculicen el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva
+Criminalizar el aborto daña gravemente la salud y los derechos humanos de la mujer al estigmatizar un procedimiento médico seguro y necesario
+Anteponiendo los derechos humanos y las vida libre de violencia de las mujeres, los congresos locales deben despenalizar el aborto voluntario



Hace unas semanas, las bancadas del PES, del Verde, del PAN y del PRI presentaron en total opacidad a la Oficialía de Partes del Congreso de Aguascalientes otra iniciativa de reforma para modificar el artículo 2 de la Constitución local con la inclusión de la oración “derecho a la vida desde la fecundación”. Lo que seguía era lograr el consenso de los demás diputados, subirla a pleno y votarla a favor con una mayoría calificada, 18 diputados como mínimo. Pero nada de esto pasó. Aunque no es la primera vez ni será la última que lo intenten.

LA INICIATIVA

Este nuevo documento inicia con un discurso sobre “el derecho a la vida”, pues establece que la mortal ola de violencia que padece el país, asesinatos de hombres, mujeres y niños, es precisamente por la falta de respeto a la vida que se observa en la indolencia de la sociedad y los gobiernos. Así, resalta que el Estado debe “entablar una conducta que dé lugar a la privación arbitraria de la vida, daño deliberado por acto u omisión”; también destaca que se ha instalado de forma progresiva una cultura de la “invisibilidad de la persona en cualquiera de sus etapas”, para después olvidar todos estos puntos, darle un giro y enfocarse en el “análisis científico”, sesgado e intencional de “la vida desde la concepción”.

Con todo el aparato y recursos de los que dispone el Congreso, incluyendo un Instituto de Investigaciones Legislativas, los 19 diputados -dos más de los que presentaron la iniciativa anterior en diciembre del 2018, 17- que participan en el “Proyecto de Decreto” para reconocer “la vida desde la concepción”, justificaron sus motivos en investigaciones e indagaciones de hace 50, 40, 30, 20 años, en notas periodísticas y artículos de opinión, lecturas a modo que benefician este discurso “provida” conservador. Más insultante y añejo aún: En este documento, los diputados firmantes citaron a William Harvey, un biólogo nacido en ¡1578!, de un texto que pomposamente a pie de página referencian al fragmento extraído del libro The evolution of man, de Ernst Haeckel, publicado en 1876.

La investigación sesgada es obvia cuando en sus consultas y referencias pudieron incluir otras notas informativas actuales, de este mismo año, como “El científico de la UNAM, Antonio Lazcano, explicó que las razones por las que un embrión no es considerado como una persona”, pues “A decir del biólogo desde la existencia de un óvulo y un espermatozoide hay vida, pues ‘están vivos como un cigoto’, pero la actividad nerviosa y la diferenciación celular que crea el sistema nervioso central de un embrión, no empiezan sino hasta la doceava semana de gestación: ‘Antes no se puede decir que se trate de una persona o individuo en potencia, sino de una masa de células vivas que no son una persona, no tienen derechos sociales.’”


LA CRIMINALIZACIÓN A LAS MUJERES NO SÓLO ES JURÍDICA

Aunque esta reforma constitucional no implica la modificación al Código Penal local, que establece sanciones por Aborto a la mujer o persona que lo realice, la “iniciativa” favorece por completo un discurso y análisis retrógrada e ignorante para impedir la garantía a los derechos reproductivos y sexuales de las mujeres, por decir lo menos, que ha sido impulsado por grupos conservadores no únicamente en Aguascalientes, sino en todo el país, con el objetivo de incluir “proteger la vida desde la concepción” o el “derecho a la vida desde la fecundación” en el artículo 2, además que negarse a retomar el tema de las ampliaciones de las causales del aborto o su despenalización para procurar el aborto legal y seguro. Incluir esta “definición” en el artículo 2 atenta directamente contra la libertad de las mujeres a decidir sobre su cuerpo, lo que las violenta y las criminaliza de múltiples formas, más allá de lo jurídico.

Retomo el tema, unas semanas después, porque es obvio que estos diputados promoventes no desistirán de su propósito hasta que tengan seguros los votos necesarios para que la iniciativa se transforme en reforma, por lo que es necesario continuar con la discusión. Apenas hace unos días, un grupo de mujeres rezaba frente al Congreso para que la misericordia de dios no permita que se apruebe, repetían, la matanza de bebés. Nos urge el debate con todo y su discusión, la información, los datos científicos y la difusión de que esto no es un tema moral, sino de derechos humanos.

LOS DIPUTADOS CONTRA LOS DERECHOS HUMANOS
Porque los diputados no soltarán el tema hasta cumplir con su propósito. Uno de los firmantes de la iniciativa, el coordinador de la bancada panista, Guillermo Alaniz de León, amenazó con que será hasta el próximo periodo ordinario o en un extraordinario cuando estará lista la nueva propuesta para su discusión y posible aprobación, con el dictamen de las comisiones unidas de la Familia, Derechos Humanos y Puntos Constitucionales para llevarla al pleno: “Lo hemos comentado, es una iniciativa que ha presentado el PAN y que han suscrito algunos otros diputados, la idea es que tenga una muy buena mayoría para poderla presentar. Ya se presentó al Pleno en Asuntos en Cartera y pasará a comisiones como cualquier otra iniciativa, en el entendido que no se presentará si no se tiene una mayoría (…) de entrada tenemos 19 firmas, lo que nos permite de alguna manera con eso poderla presentar pero no queremos que esto suceda, queremos todavía que sea platicada y consensuada con los 27 diputados y si hay la oportunidad de presentarla, la presentaremos y si no estaremos a expensas de ello”.

La iniciativa fue expuesta por los medios de comunicación ante de que se subiera al pleno, lo que reveló la falta de transparencia, máxima publicidad y parlamento abierto con que debería actuar el Congreso del Estado al actuar “en lo oscurito”, por lo que la diputada por el PRI, Elsa Amabel Landín Olivares, al verse descubierta su firma en el documento y preocupada por quedar bien con dios y con el diablo, aseguró que su partido se retiraría de promover la iniciativa si no se cumplían las condicionantes necesarias para no criminalizar a las mujeres.
Según ella, el texto no repercute en este acto, la criminalización, pues la mujer que aborte puede pagar “su delito” (las comillas son mías) con una pena de trabajo comunitario o “de otra índole” y se otorgarían garantías para procurar “la vida” en Aguascalientes. Dos pájaros de un tiro, tal vez pensó.
Lo que no consideró la diputada priista es que en este país no sólo se criminaliza a las mujeres con la prisión, sino con el escarnio público o familiar; tampoco destacó cuál es el beneficio para la mujer ante este tipo de sanciones: expiar el pecado, cumplir su condena, reinsertarse en la sociedad. Su limitada perspectiva de género y de derechos humanos no le permitió analizar el contexto en el que las mujeres nos desarrollamos precisamente porque el Estado detiene nuestro libre ejercicio de decisión. Al parecer, la diputada Landín Olivares desistió de su apoyo a la iniciativa después de que saliera a edulcorar las razones de su firma en esta iniciativa, que sirve totalmente para que las mujeres denunciadas por aborto sean sometidas a procesos penales largos y revictimizantes, con múltiples repercusiones sociales y económicas.

No consideró, igual que sus compañeros diputados, el estigma que el aborto aún tiene en la sociedad y que llevan consigo, en el ejercicio de sus funciones, policías, médicos, ministerios públicos y jueces, aquellos que atienden a víctimas de violación o a mujeres que sufren abortos espontáneos y que inmediatamente son tratadas como criminales, estos prestadores de servicios que niegan u obstaculizan la atención precisamente por estos estigmas, reforzados por las instituciones ante las omisiones o desatenciones, lo que repercute directamente en sus obligaciones.


EL DISCURSO ES CONTRA LAS MUJERES
Mientras en el Congreso de Aguascalientes sigan priorizando el discurso del aborto como un atentado contra la vida, como un acto que realizan las mujeres por carecer de educación sexual o por pobres, mientras se siga considerando un delito y no un servicio de salud, el Estado continuará enviando un mensaje que incide en las creencias y prejuicios de la sociedad entera, pero sobre todo, recalco, en estos funcionarios públicos que ejercer todo su poder en contra de las mujeres cuando sospechan que se han provocado un aborto.

Y la deuda con las mujeres de parte de las autoridades continúa. En el informe Maternidad o castigo. 

La criminalización del aborto en México, que publicó en 2018 GIRE, se destaca que es una obligación del Estado mexicano el reconocer las normas sociales y estructuras de poder que impiden el ejercicio del derecho a la salud reproductiva en igualdad de condiciones, como los papeles asignados a cada género con medidas que deben abordar y eliminar los estereotipos discriminatorios, las presunciones y las normas en relación con la sexualidad y la reproducción que subyacen en este tipo de leyes restrictivas, así como los estereotipos vinculados con la maternidad que permean el sistema penal y se materializan, entre otras cosas, en la criminalización del aborto, que castiga a las mujeres que desafían las normas establecidas con respecto a su reproducción.
Y sí, la garantía de la salud reproductiva implica que las mujeres tengamos acceso a otros derechos, como la educación, el acceso a información de métodos anticonceptivos y a éstos, lo que repercute en la eliminación de la discriminación dentro de la familia, donde sucede un alto índice de violencia doméstica y sexual y, en general, todas las formas de violencia hacia las mujeres.


EL CASTIGO DE SER MADRE
De cualquier manera, la prohibición y criminalización del aborto no impide que las mujeres interrumpan su embarazo, pero prohibir que las mujeres tomen decisiones de forma autónoma, penalizarlas o impedirles que accedan a servicios de salud garantizados en la ley -como la NOM 046 para niñas mayores de 12 años víctimas de violación- son actos intrínsecamente discriminatorios.

GIRE señala que criminalizar el aborto, cito: “[…] daña gravemente la salud y los derechos humanos de la mujer al estigmatizar un procedimiento médico seguro y necesario. En los países donde el aborto provocado está restringido por la ley o no está disponible, la interrupción segura del embarazo es un privilegio de los ricos; las mujeres con recursos limitados no tienen más remedio que acudir a proveedores y prácticas de riesgo. Esto se traduce en una grave discriminación contra las mujeres económicamente desfavorecidas […]”, por lo que negar el acceso a abortos seguros obliga a las mujeres a ser madres o a buscar formas de interrumpir el embarazo que pueden poner su salud y su libertad personal en peligro.

Cuántos casos hemos conocido en donde las mujeres llegan a pedir atención médica por complicaciones obstétricas, abortos espontáneos, y el personal de salud la juzga, castiga y denuncia sin haberle otorgado los servicios de forma pertinente y sin respetar la presunción de inocencia, como señala GIRE, en casos de países donde las leyes contra el aborto permite que las mujeres sean encarceladas por haber sufrido un aborto espontáneo, pero en México, la falta de legislación, los prejuicios y la criminalización del aborto sí han llevado a someter a cientos de mujeres que llegan a hospitales con abortos en proceso y que son sujetas a tratos discriminatorios, aunque no enfrenten al final una sanción penal.


DE FONDO, ES ERRADICAR DISCRIMINACIONES ESTRUCTURALES

La Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (Cedaw) establece que el Estado tiene la obligación de otorgar medidas que eliminen lo que repiten constantemente los diputados, pero sin trabajar en ello, las violencias hacia las mujeres, a través de las discriminaciones estructurales, así como la obligación de proporcionar resultados. Que no se ofrezca la igualdad en la salud reproductiva propicia y fomenta que “los factores sociales y culturales que alimentan y perpetúan el estereotipo de las mujeres como meros agentes de reproducción” se perpetúen entre la sociedad. Todas las políticas públicas, las iniciativas en materia de salud para las mujeres que suben en el Congreso se limitan a la salud materna, lactancia, sin que se incluya la anticoncepción, menos el aborto. El Comité contra la Tortura y el Comité de Derechos Humanos han determinado que, en algunos casos, obligar a una mujer a llevar a término un embarazo no deseado equivale a un trato cruel e inhumano. La criminalización de las mujeres por abortar es producto de la falta de voluntad política del Estado para cumplir con sus obligaciones.

En 2016, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones

Unidas, determinó que el Estado debe abstenerse de:
+Promulgar y aplicar leyes que tipifiquen como delito los servicios y la información de salud sexual y reproductiva;
+Promulgar y aplicar leyes que penalicen el aborto;
+Establecer políticas que obstaculicen el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva, por ejemplo, los requisitos de autorización de padres, madres o tribunales para acceder a los servicios, en particular para el aborto y la anticoncepción;
+Tergiversar o difundir información errónea en materia de salud sexual y reproductiva, o establecer censura.

Debe proteger:
+Y adoptar medidas para evitar que terceros obstaculicen de manera directa o indirecta el disfrute del derecho a la salud sexual y reproductiva.
+Prohibir e impedir que agentes privados obstaculicen el acceso a los servicios de salud, por ejemplo, mediante la obstrucción física a las clínicas o la difusión de información errónea;
+Regular adecuadamente la objeción de conciencia de manera que en la práctica no impida a ninguna persona el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva;
+Velar por que las y los adolescentes tengan pleno acceso a información en materia de salud sexual y reproductiva, independientemente del consentimiento de sus padres o tutores o de su estado civil, y respetando su privacidad y confidencialidad.

Debe cumplir:
E implementar las medidas que sean necesarias -legislativas, administrativas, presupuestales, judiciales- para dar plena efectividad al derecho a la salud sexual y reproductiva, por ejemplo:
Asegurar el acceso universal de las personas a una serie de servicios de calidad, particularmente la atención de la salud materna, los servicios de anticoncepción y la atención para el aborto sin riesgo;
Garantizar la atención de la salud física y mental a víctimas de violencia sexual, especialmente anticonceptivos de emergencia y servicios de aborto sin riesgo;
Adoptar medidas para eliminar obstáculos como costos elevados y la falta de acceso físico o geográfico a establecimientos de salud sexual y reproductiva.
Elaborar normas y directrices para la prestación de servicios de salud sexual y reproductiva, las cuales deben ser constantemente actualizadas para incorporar los avances médicos;
Proporcionar una educación adecuada en función de la edad, con base empírica y científicamente exacta en materia de salud sexual y reproductiva.


El documento de GIRE también establece que en México los derechos establecidos en papel están muy lejos de los servicios a los que tienen acceso las personas, en este caso el aborto por causales, ya sea por desconocimiento de las autoridades y, en particular, del personal de salud acerca de sus obligaciones, porque imponen requisitos no solicitados por la legislación que obstaculizan y en ocasiones hacen imposible el acceso a servicios legales de aborto y se permite la desinformación por parte de grupos antiderechos mediante la promoción de legislaciones que buscan restringir los derechos humanos; así como, otra vez, se continúa con criminalización de mujeres con emergencias obstétricas. Deja muy claro que el enfrentar un proceso penal por aborto, sin importar el sentido de la sentencia, puede tener consecuencias permanentes en la vida de las personas denunciadas, su familia y la relación con su comunidad.

Con esto y anteponiendo los derechos humanos y las vida libre de violencia de las mujeres, los congresos locales deben despenalizar el aborto voluntario, por lo menos durante el primer trimestre de la gestación.

En el Congreso de Aguascalientes volverán a subir otras iniciativas similares que dicten “el derecho a la vida desde la concepción”, mientras que Michoacán podría ser el segundo estado del país en donde se legalice el aborto. ¿Por qué? Porque ahí sí hubo un diputado que, junto con organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, presentara una vez y otra más, la iniciativa de ley para despenalizar el aborto en ese estado. El diputado Tony Martínez aseguró que su interés es que principalmente las mujeres no corran ningún riesgo al practicarse abortos de manera clandestina. Si ese es su argumento, está bien, a ninguna se obliga a abortar, pero todas tenemos el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos.

En Aguascalientes, no hemos dejado de pronunciar los nombres de los 19 diputados que pretender “defender la vida desde la concepción”, pero ¿y el resto de los diputados alguna vez han tenido en sus agendas presentar la iniciativa de despenalización del aborto?

¿La propondrá la bancada de Morena y sus diputados José Manuel González Mota, Heder Pedro Guzmán Espejel, Erica Palomino Bernal, Cuauhtémoc Cardona Campos, Natzielly Teresita Rodriguez Calzada? ¿La trae en su agenda de izquierda el PRD con Jorge Saucedo Gaytán? ¿Lucía Armendáriz del PRI; Mario Armando Valdez del Panal? ¿El costo político es demasiado como para priorizar la lucha contra la violencia hacia las mujeres? Todos ellos votarán en contra la iniciativa, un regalo mínimo si ninguno de ellos ha propuesto la despenalización del aborto, no para que sea aprobado como acto de fe, en Aguascalientes esa lucha será larga y complicada, sino para mantener la discusión vigente, para que la sociedad debata, se informe, se arranque los estigmas, para propiciar la discusión urgentísima, consciente, lejos de dogmas religiosos y basada en las investigaciones científicas y en los derechos humanos. Las mujeres seguiremos abortando con o sin permiso. Garantizar los derechos reproductivos y sexuales nos alejará un poco de la violencia que vivimos.



@negramagallanes

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Consulta aquí el informe de GIRE: https://bit.ly/2zEl3AU 
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Ellos son los diputados que pretenden frenar nuestro derecho a una vida sin violencia: Dennys GómezGuadalupe de Lira BeltránJosé Manuel Velasco Serna; Mónica Becerra MorenoAlejandro Serrano Almanza;  Guillermo Alaniz; Karina Ivette Eudave Delgado;María Irma Guillén Bermúdez; Salvador Pérez SánchezPaloma AmézquitaEnrique García LópezAida Karina Banda IglesiasPatricia García GarcíaGladys Ramírez AguilarMónica Jiménez RodríguezSergio Augusto López;  Margarita Gallegos SotoJuan Manuel Gómez Morales;  Elsa Amabel Landín